Se apaga “la voz más triste de Chile”: Luis Alberto Martínez, leyenda del bolero, muere a los 94 años
El mundo de la música chilena está de luto: este miércoles falleció Luis Alberto Martínez, reconocido cantante de bolero y figura emblemática de la canción romántica, a los 94 años. Su partida fue confirmada por su familia y por el Ministerio de las Culturas, que destacó su contribución irrepetible al patrimonio musical del país.
Nacido en Curicó en 1931, Martínez se instaló como voz esencial del bolero porteño, con una carrera que superó los 70 años en los escenarios y que lo consagró como uno de los intérpretes más queridos del género.
Conocido a lo largo de su trayectoria como “la voz más triste de Chile”, su canto estaba marcado por una expresividad intensa y emotiva que resonó profundamente con públicos de todas las edades. Temas como Flores para mi madre, Nuestro juramento y Amigo de qué se convirtieron en himnos de la nostalgia y el amor.
Su estilo, que él mismo identificó con la llamada “canción cebolla”, fue bautizado así tras ver al público llorar emocionado durante un concierto masivo en el Teatro Caupolicán: una prueba de la conexión visceral de su música con la vida de la que ha sido su público.
Fue declarado Tesoro Humano Vivo y Ciudadano Ilustre de Valparaíso en 2022, reconocimientos que subrayaron no solo su calidad artística sino también su influencia cultural en una ciudad y un país que lo adoptaron como símbolo de la canción popular.
En 2024, Martínez se despidió de los grandes escenarios con un concierto gratuito en el Teatro Municipal de Valparaíso, donde agradeció el cariño de su público y prometió seguir compartiendo su música en reuniones y celebraciones con amigos y seguidores.
Su esposa, María Teresa Airam, fue quien anunció su fallecimiento a través de redes sociales con palabras llenas de amor y pena: “Acaba de partir el amor de mi vida a los brazos de Dios… Hoy morí con él, mi rey del bolero.”
La huella de Luis Alberto Martínez, la voz de sus versos y sus baladas nostálgicas, seguirá sonando en radios y en los lugares donde se disfruta la música cebolla. Hoy, la música chilena dice adiós a uno de sus grandes boleristas.
