Lejísimos de su mejor versión, el Insolac Caja 87 salvó los muebles a última hora en Gijón , ante el nuevo colista del Grupo Oeste, arreglando así una noche de lo más obtusa para sus intereses. Falto de intensidad defensiva y huérfano de acierto en el lanzamiento exterior en toda la velada, el equipo de Adrià Alonso se vio ocho abajo a falta de cuatro minutos y medio para el final (65-57). Fue entonces, estando en una situación límite y tras muchos minutos de desatinos y altibajos, cuando el Caja tiró de raza y carácter para levantarse y aprovechar el miedo a ganar de los anfitriones para ajusticiarlos con un rotundo parcial de 6-19 que dictó sentencia. La primera victoria de la segunda vuelta y la décima en total de la temporada costó un sufrimiento casi agónico para un Caja 87 muy discreto que se acabó imponiendo con un 32% en el tipo de campo, un 21% en el triple, un 86% en el 4,60 y asegurando el rebote (44 en total) en los momentos decisivos. Jankovic , con 16 puntos y 12 rechaces, fue de largo el jugador más destacado del conjunto sevillano. Entró el Caja 87 al partido con ciertos problemas en el rebote defensivo que no le dieron demasiado dolores de cabeza por la impericia del conjunto asturiano en el tiro de media y larga distancia. Sin hacer nada espectacular, 4-10 en un periquete con seis puntos de Jankovic y la sensación de que, a poco que apretase en defensa y afinase en ataque, abriría brecha más pronto que tarde. Con un triple de Cecilia y una canasta de Clarke desde la bombilla, la diferencia se ampliaba hasta el 6-15 mientras el guion gijonés no se alteraba: todo lo apostaba al rebote de ataque para generar segundas y hasta terceras oportunidades de tiro. Mucho esfuerzo y escasa productividad ante un Caja 87 más clínico y certero que también concedía en defensa. Frágil en la transición, permitió que el rival le corriera . No le gustó un pelo lo que veía y Adrià Alonso detuvo el partido (12-17). Nada más salir a la pista, Rakocevic calibró sus muñecas (12-20 y 16-23), pero el Caja 87 seguía concediendo canastas de altísima efectividad, bajo su aro. El déficit de intensidad defensiva trataba de corregirlo el técnico catalán meneando mucho el banquillo, como es habitual, y buscando más piernas y físico , pero en el rebote tenía el equipo un agujero tremendo. Ante un elenco de mayor calidad, qué de errores técnicos cometían los gijoneses, el equipo verdirrojo lo habría pasado francamente mal. Cuando sonó la bocina del primer cuarto, el Caja 87 tenía mucha que corregir pese al 16-23 que indicaba el marcador. En ataque, a excepción de los triples de Rakocevic, se había obturado y el Círculo Gijón restó hasta el 19-23. Las canastas visitantes eran episódicas y no producto de un buen juego precisamente. No se podía vivir tan pronto de las rentas. En ataque, inoperante, y en defensa, de lo más gelatinoso. El empate cayó (23-23) y la sequía anotadora del Caja 87, que había entrado en barrena, se estiró más de cuatro minutos . De ese atasco monumental escapó gracias a Jankovic (23-25) con su especialidad, un ganchito, que contrarrestaba un 7-0. Lo más fiable y consistente del ataque sevillano era, de lejos, el serbio jugando al poste. Y pare usted de contar. De los 29 puntos de su equipo, 10 eran suyos . Franch inventaba y se desesperaba porque no lo entendían, el ataque no fluía y Alley estaba pasando desapercibido. De nuevo convertido el partido en correcalles, Rafa Santos clavaba un triple (31-34) y en la última jugada antes del intermedio permitía el Caja 87 otra canasta fácil, la enésima, de Samu Barros (33-34). El equipo hispalense necesitaba aplicarse en defensa y ordenarse en ataque, jugando con más criterio y eficacia. Nada de eso hizo. Tavin Pierre ponía un empate que Franch, de tres, rompía de nuevo. Fue la apertura de un 0-6 (36-42) que le daba oxígeno a un Caja 87 acartonado, huérfano de inspiración, muy discreto. Tanto que el Círculo Gijón le endilgó como respuesta un 10-0 que, mucho tiempo después, puso a los anfitriones por delante (46-42). No despertaba el cuadro sevillano, inofensivo en el triple y también en el juego interior si la pelota no llegaba a manos de Jankovic. Dedovic, al poste, quebraba el parcial en un momento delicado en el que Jankovic se multiplicaba en los dos lados de la pista para sumar y sumar (14+10 para él en el minuto 27) . Era el serbio contra el mundo. Alley erraba todo lo que lanzaba y Rakocevic, olvidado desde aquellos dos triples, reaparecía en la cancha. El naufragio cajista se hacía realidad tras el segundo triple de Reilly (54-46). Desde el 36-42, parcial 18-4. El tiempo muerto de Alonso llegaba tarde y la defensa zonal de los asturianos invitaba al Caja 87 al triple una y otra vez... con pésimo resultado: 6/25 al final del tercer periodo y un preocupante 55-49 tras un parcial de 22-15. Reilly castigaba de nuevo de tres (58-52) mientras el Caja 87 se empleaba con Franch, Rakocevic, Dedovic, Cabral y Dibba para buscar la remontada. Veteranía al poder. Pronto volvió Jankovic, pero lo que no recuperaba el equipo era la intensidad defensiva ni el acierto exterior. Desprovisto de esas armas, la vida se le complicaba porque esa ansiada mejoría colectiva tan necesaria para asaltar Gijón no llegaba (62-55, 65-57...). Que a falta de cinco minutos siguiera permitiendo el equipo canastas bajo aro lo decía todo de sus prestaciones defensivas . Un triple de Clarke que no tocó el aro afeaba aún más la estadística (6/30). Con ocho abajo, un 0-6 fabricado entre Dedovic, Jankovic y Dibba reavivó las opciones del obtuso Caja 87, que ahora sí divisaba la luz al final del túnel. Rezongó a tiempo. Alley, tras tiempo muerto, metió entonces su primera y única canasta del partido... el triple que remontaba el choque (65-66) . Dedovic, desde el tiro libre, cobraba de nuevo ventaja para su equipo y entre Dibba y Jankovic cerrando el rebote, más el acierto de Alley desde el 4,60, arregló el Caja 87 una noche que se tiznó de negro durante demasiados minutos hasta ese fogonazo en el tramo final que posibilitó la remontada para alzarse con la decima de la campaña. El CB Starlabs Morón culminó este sábado su semana negra en el pabellón Alameda. Tercer partido en casa y tercera derrota seguida para el conjunto de José Antonio Santaella, que tras sus cinco victorias después de su regreso al banquillo aruncitano ahora ha sufrido dos reveses consecutivos en la Liga a los que se suma la eliminación copera con el Fuenlabrada. El Jaén Paraíso Interior , que cerraba la tabla del Grupo Oeste antes del comienzo de esta jornada, sorprendió al Morón (72-75) con un partido muy serio que compitió en todo momento y se llevó al final gracias a un triple del pívot ruso Thikonenko . Después de un primer tiempo igualado (40-37 al descanso), parecía que el Morón aceleraba al principio del tercer parcial, gracias a un 6-0 de salida, pero nada de eso. El Jaén se recompuso, mandaba por dos a falta de diez minutos y se llevó el triunfo, el tercero de la temporada, en los instantes finales. Alo Marín falló el triple (un pobre 5/27 en esta suerte para el Morón) que habría llevado el encuentro a la prórroga. Sídney Correia , con 11 puntos y 7 rebotes, fue el mejor de los locales, que se quedan con un balance de ocho victorias y seis derrotas en el Oeste. Por su parte, el Cajasol Baloncesto Sevilla Femenino sufrió en la Liga Challenge su cuarta derrota seguida al caer en San Pablo con el Osés Construcción navarro (71-80) en un partido igualado que se definió en el último cuarto (parcial 15-21). Fanta Gassama , con 11 puntos, 14 rebotes, 8 asistencias y 30 de valoración, fue la más destacada de las hispalenses. Tras esta nueva derrota, el equipo que entrena Edu Pérez es penúltimo de la tabla, con un balance de tres triunfos en quince jornadas.