El PP acelera el pacto con Vox en Extremadura para que no contamine la campaña en Aragón
- Feijóo mantiene la no injerencia en los pactos autonómicos
- El precedente de 2023
- Un nuevo carrusel autonómico: Castilla y León y Andalucía en el horizonte
El Partido Popular teme cometer este 2026 los mismos errores que en 2023, cuando los pactos autonómicos con Vox sirvieron en bandeja la campaña electoral al Partido Socialista. El miedo a las políticas que puede implementar el partido liderado por Santiago Abascal es un factor que aún activa al electorado progresista, y en Génova no quieren dar la más mínima oportunidad de que vuelva a suceder, explican fuentes del partido a Confidencial Digital.
Por eso vigilan con interés, pero también con preocupación, las negociaciones del equipo de María Guardiola, ganadora de las elecciones, con la petición tácita de que no hagan coincidir un apretón de manos con las dos semanas previas a las elecciones en Aragón el próximo 8 de febrero.
Feijóo mantiene la no injerencia en los pactos autonómicos
En la dirección popular se cuidan mucho de interferir en el escenario autonómico. El presidente del partido, Alberto Núñez Feijóo, llegó con la firme idea de dar total libertad a candidatos y presidentes autonómicos, algo que ha cumplido a rajatabla. Una libertad que le viene de vuelta porque ningún barón cuestiona abiertamente al máximo dirigente del PP.
El precedente de 2023
Esta hoja de ruta, que se decidió también para poner fin al intervencionismo de Teodoro García Egea, exsecretario general del PP durante la dirección de Pablo Casado, ha traído algún disgusto a Génova. En 2023, a pocas semanas de las elecciones generales, Carlos Mazón fue el primer dirigente que pactó con Vox, comprando una parte amplia de su argumentario en materia de violencia de género y cambio climático.
Le siguió, precisamente, María Guardiola. Dejó entrar en el Ejecutivo extremeño a Vox después de rechazar un pacto con ellos tanto en campaña como después de las elecciones.
Un nuevo carrusel autonómico: Castilla y León y Andalucía en el horizonte
Ahora el PP se enfrenta a un carrusel autonómico con los comicios en Castilla y León y después en Andalucía. Y nada gustaría menos en el PP que sucesivos acuerdos en los que Vox salga ganando y se escenifique una asunción de las tesis más polémica del partido liderado por Santiago Abascal. Al menos, con cierta distancia respecto a cada convocatoria electoral.
En eso intenta centrarse el PP. Feijóo no intervendrá en las negociaciones, y hay voces que ya prefieren una repetición electoral a una cesión importante en políticas clave como la inmigración con Aragón a la vuelta de la esquina. O antes o después, sentencian en la plata noble de Génova, pero no en mitad de las campañas electorales.
