Las agresiones a guardias civiles superan el millar: cinco ataques al día durante 2025
La violencia contra los agentes no es un fenómeno puntual, sino un problema estructural que se mantiene en el tiempo. Esta es la conclusión que se extrae de los datos oficiales disponibles hasta el tercer trimestre de 2025 y que muestran que el número de agresiones a guardias civiles supera el millar, o lo que es lo mismo, cada día se producen cinco ataques.
Y pese a reflejar un descenso del 11%, los ataques se sitúan en niveles muy elevados, lo que afecta a la salud de los agentes. Según señalan desde la asociación JUCIL, el 47% de los incidentes que generan absentismo laboral tienen su origen en agresiones sufridas durante el ejercicio de sus funciones, lo que evidencia el alto nivel de riesgo al que se enfrentan los agentes y la insuficiencia de las medidas de protección y de respaldo institucional.
Una situación que ha obtenido la callada del Ministerio del Interior y su titular, Fernando Grande-Marlaska, que se niega a reconocer a la Guardia Civil como profesión de riesgo, una reivindicación histórica.
Por todo ello, esta asociación acudirá mañana a Bruselas para reunirse con el Grupo Popular Europeo, que trabaja en el impulso de una futura directiva europea relativa a las disposiciones mínimas de seguridad y salud en el trabajo para los policías, así como su consideración como profesión de riesgo.
Reivindicación: profesión de riesgo
Hay que recordar que JUCIL también ha interpuesto una reclamación colectiva ante el Comité Europeo de Derechos Sociales (CEDS) del Consejo de Europa para reconocer los derechos de sindicación, negociación colectiva y la regulación del derecho a huelga para los guardias civiles en España. Además, mantiene abierta una batalla judicial en el Tribunal Supremo, que el pasado octubre admitió a trámite su solicitud de extensión de los efectos de la sentencia que reconoce la profesión de riesgo a los miembros de la Policía Nacional adscritos al régimen de la Seguridad Social.
Porque a juicio de esta asociación, el Real Decreto aprobado el pasado mayo que regula el procedimiento previo para determinar en qué casos puede anticiparse la edad de jubilación en el sistema de la Seguridad Social, no garantiza en modo alguno que se vaya a iniciar ni a estimar ante la inacción hasta ahora conocida del Gobierno actual.
"La sociedad exige mucho a sus guardias civiles, pero no se nos protege con justicia", señalan desde JUCIL, que añaden que es una injusticia institucional que debe corregirse cuanto antes, dado que otras policías autonómicas o locales sí tienen reconocido este derecho. "Estamos hablando de vidas humanas puestas al servicio de todos los ciudadanos, muchas veces en condiciones precarias y sin respaldo", sentencian.
Sin respaldo legal ni medidas materiales
Por no hablar de que "los guardias carecen del respaldo legal y administrativo suficiente para repeler con seguridad y eficacia las agresiones, sin temor a ser sancionados o sometidos a expedientes disciplinarios", apuntan.
Y si de defiencias y falta de respaldo hablamos, hay que señalar la carencia de medidas materiales y de prevención adecuadas, que permitan a los guardias civiles desempeñar sus funciones con la seguridad que merecen. "Es imprescindible que el Gobierno actúe de inmediato para proporcionar recursos y herramientas que minimicen los riesgos a los que están expuestos los agentes", señalan.
En este sentido, la asociación considera imprescindible la dotación de defensas extensibles, una por cada Guardia Civil; pistolas eléctricas paralizantes para cada patrulla; cámaras unipersonales; chalecos antibalas individuales, pues actualmente se comparten y muchas veces utilizando otras tallas; chalecos antibalas y trajes de flotabilidad para el Servicio Marítimo; fundas de pistola antihurto y vehículos modernizados. Además, solicita protocolos de custodia de detenidos y para evitar desplazamientos en solitario de un único efectivo para formar patrulla.
