Okupada una urbanización recién construida: entraron 48 horas antes de la llegada de los propietarios
La okupación es un fenómeno que está llevando a los propietarios al límite. Muchos pierden las viviendas por las que han trabajado toda una vida y los nervios se apoderan de ellos. La justicia en España es lenta y muchos casos tardan meses e incluso años en resolverse. Esto lleva a que los dueños opten por medidas alternativas como la contratación de empresas de mediación o incluso apuesten por otras medidas todavía más alternativas, que incluso pueden constituir delito.
La entrada de okupas se puede deber a cualquier tema ya que tienen todo preparado al detalle y no dan puntada sin hilo. Estudian el lugar y aprovechan cualquier resquicio para cumplir su objetivo. Normalmente suelen apostar por viviendas vacías o desprotegidas, pero un caso en Cobeña capta el foco. Hasta una veintena de okupas asaltaron una urbanización cuando ni siquiera los propietarios habían entrado a vivir en ellas porque estaban recientemente construidas.
Un asalto a toda prisa
Los propietarios todavía no disfrutaban de sus pisos y los okupas intentaron que nunca llegaran a hacerlo. Su asalto se basó en dos momentos clave: saltaron la valla que la protegía y rompieron el candado que había en la puerta para facilitar la entrada del resto. No solo entraron, sino que algunos de ellos lo hicieron acompañados de niños para intentar perpetuarse en dichas viviendas, totalmente nuevas. Todo el ataque fue a 48 horas de que los propietarios recibieran sus viviendas por lo que ya estaban completamente terminadas y aptas para vivir.
Esta primera fase del ataque fue un éxito y los okupas consiguieron llegar hasta el interior de las viviendas, incluso cambiando la cerradura de algunas de ellas. Un fuerte golpe para unos vecinos que algunos llevaban incluso dos años ya pagándolo pese a no haber podido entrar en él. Una muestra más de lo sencillo que es para los okupas entrar en cualquier tipo de vivienda por moderna que sea.
Final feliz para los propietarios
Todo se descubrió gracias a los vecinos de la calle. Observaron movimiento anómalo y dieron la voz de alarma al avisar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. La Guardia Civil acudió con rapidez hasta el lugar y pudo actuar. Desalojó de forma inmediata a los okupas que habían entrado de forma totalmente ilegal. Además, varios agentes vigilaron la zona hasta que finalmente las viviendas fueron entregadas y entraron a vivir los legítimos propietarios tras una larga y tensa espera.
Las viviendas vacías: el principal objetivo de los okupas
En este caso las viviendas estaban vacías porque todavía no habían entrado a vivir los propietarios, pero vuelve a reflejar el peligro de dejar las viviendas deshabitadas. Como explica la empresa de mediación Serviokupas, el objetivo de los okupas suele ser la facilidad de acceso y el uso gratuito de un espacio que no les pertenece. Buscan inmuebles sin vigilancia, sin uso aparente y con nula o poca reacción del propietario. La empresa especializada desvela hasta cinco riesgos de dejar una vivienda vacía:
- Vulnerabilidad: la falta de presencia diaria la convierte en un objetivo fácil.
- Daños materiales: se produce deterioro por mal uso, vandalismo o incluso incendios accidentales.
- Devaluación del inmueble: al tener okupas ilegales, el valor de mercado cae y se complica la venta.
- Costes legales y fiscales: conlleva gastos en abogados, impuestos locales y posibles sanciones por no declarar la situación correctamente.
- Problemas con el seguro: muchas pólizas excluyen daños en viviendas ocupadas o deshabitadas sin medidas de protección adecuadas.
