Cinco claves detrás del centenario de los Verdi que revelan el futuro del cine independiente
Un siglo en pantalla: de teatro a cine de autor
Los Cinemes Verdi abrieron sus puertas como sala de cine en febrero de 1926, cuando la proyección de la película francesa Los náufragos del destino marcó el inicio de una nueva etapa cultural en el barrio de Gràcia. La sala había funcionado inicialmente como teatro en el último tramo del siglo XIX, hasta que la irrupción del cinematógrafo cambió su rumbo definitivo.
A lo largo de las décadas, los Verdi se han consolidado como un espacio de referencia para la exhibición de películas de autor y propuestas cinematográficas que a menudo no encajan en la oferta comercial mayoritaria. Esta trayectoria contrasta con la tendencia global de concentración en grandes cadenas y modelos dominados por franquicias y géneros masivos.
Estrategia de programación y expansión física
Desde 2015, la gestión de los Verdi está a cargo de A Contracorriente Films, compañía dedicada a la distribución y exhibición de cine independiente. Bajo la dirección de Adolfo Blanco, la programación ha reforzado el enfoque en películas de autor, muchos de los cuales enfrentan dificultades para encontrar espacio en programación convencional.
La sala original, ubicada en la calle Verdi de Barcelona, contaba con cinco espacios de proyección. En 2025, la afluencia de público superó los 500.000 espectadores, cifra que se ha mantenido al alza pese a la caída generalizada de asistentes en salas comerciales en España.
Para responder a esta demanda creciente, los Verdi han iniciado una ampliación física ocupando el espacio de un antiguo supermercado contiguo, lo que permitirá añadir dos nuevas salas y alrededor de 180 butacas más a su oferta existente, reforzando así su papel como punto de encuentro cultural en el barrio.
Un público fiel y diverso
La diversidad y fidelidad del público es una de las claves del éxito de los Verdi. Según Blanco, el perfil de espectadores en Barcelona es más heterogéneo y joven, reflejo del ecosistema cultural de Gràcia, con mayor apertura a propuestas arriesgadas y fuera del circuito comercial.
Los Verdi Park, una extensión reciente con cuatro salas en la paralela calle de Torrijos, también ha fortalecido la apuesta por mantener una programación que no renuncia a la calidad ni al discurso artístico.
Comparación con Madrid: dos identidades, dos públicos
Blanco hace una distinción clara entre el público que acude a los Verdi de Barcelona y el que visita la sala situada en Chamberí, Madrid. Mientras que en Barcelona la audiencia es más joven y abierta a cine alternativo, en Madrid el público es descrito como más académico y conservador en sus gustos, con menor aceptación de propuestas radicales.
Esta diferencia, según Blanco, responde tanto al contexto urbano como al tejido social de cada barrio, y se refleja directamente en las películas que tienen mayor recorrido en cartelera en cada ciudad.
Los Verdi y el debate sobre las plataformas
Una de las preocupaciones más extendidas entre los gestores de salas hoy es el impacto de las plataformas de streaming sobre la exhibición tradicional. El caso de la proyección de Roma de Alfonso Cuarón ilustra una dinámica interesante: la película se proyectó en los Verdi semanas antes de su llegada a Netflix, y continuó en cartel incluso después de estar disponible en la plataforma.
Para Blanco, esta experiencia pone de manifiesto una demanda existente de obra cinematográfica que trasciende el simple consumo digital, pero también plantea un reto: cómo convivir con un público que accede a contenidos de manera distinta.
¿Una posible compra de Warner por Netflix?
En relación con la rumorología que circula en la industria sobre adquisiciones de grandes estudios por parte de plataformas tecnológicas, Blanco ha sido categórico al expresar que no ve sentido en que Netflix adquiera Warner para crear una “Netflix 2”. Su argumento radica en que tal movimiento, además de no aportar beneficios claros para la diversidad del mercado, podría erosionar aún más las posibilidades de exhibición independiente si se consolidan modelos dominantes sin equilibrio.
Según el gestor, la industria debería concentrarse en fortalecer las identidades distintas de los sellos cinematográficos existentes, en lugar de propiciar integraciones que reduzcan la competencia y la pluralidad de voces.
Celebración centenaria: libro y documental
Para conmemorar su centenario, los Verdi han impulsado dos proyectos culturales de gran envergadura: un libro y un documental que reflexionan sobre la huella de la sala en la ciudad y en la historia del cine en España. El libro, publicado por Plataforma Editorial, reúne textos de pensadores y críticos como Josep María Contel y Enrique Pérez, con epílogo de Albert Serra.
El documental, dirigido por Berta García-Lacht y coproducido por Isabel Coixet, utiliza una narrativa creativa para trazar la historia del cine en Barcelona a través de la mirada de los Verdi, incluyendo aportaciones de directores como J. A. Bayona, estrechamente ligado al cine y a la cultura de Gràcia.
Estas iniciativas no solo celebran el legado de los Verdi, sino que consolidan su papel como punto de referencia para cineastas, críticos y aficionados, reforzando el debate sobre el valor cultural de las salas independientes en un mundo audiovisual cada vez más fragmentado.
