La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, se reunió el jueves 15 de enero en Caracas con el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por inglés), John Ratcliffe, con quien abordó temas de seguridad en un esfuerzo por acercar posiciones, según confirmaron a EFE fuentes de la agencia de inteligencia.¿Qué se sabe sobre el encuentro?Ratcliffe viajó al país suramericano bajo órdenes del presidente, Donald Trump, "para transmitir el mensaje de que Estados Unidos espera una mejora en la relación de trabajo", adelantó primero The New York Times, citando a un funcionario estadunidense."Durante la reunión en Caracas, el director Ratcliffe abordó las posibles oportunidades de colaboración económica y señaló que Venezuela ya no puede ser un refugio seguro para los adversarios de Estados Unidos, especialmente los narcotraficantes", especificó una fuente oficial citada por la cadena CNN.El encuentro entre Ratcliffe y Rodríguez, vicepresidenta chavista que asumió el mando de Venezuela, con el aval de Washington, tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por Estados Unidos, tuvo como objetivo "generar confianza", agregó la fuente.El director de la CIA es el funcionario estadunidense de más alto rango y el primer miembro del gabinete de Donald Trump que visita Venezuela tras la operación militar que resultó en la captura y traslado de Maduro y su esposa a Nueva York para ser enjuiciados por narcoterrorismo.Los planes de Trump sobre VenezuelaLa reunión en Caracas coincidió con el encuentro de la líder opositora venezolana, María Corina Machado, y Trump en la Casa Blanca.La Premio Nobel de la Paz aprovechó para entregarle al estadunidense la medalla del prestigioso galardón, a pesar de que el presidente la descartó para liderar la transición en el país suramericano por considerar que no cuenta con los apoyos necesarios dentro del país.En su lugar, Washington apostó por Rodríguez tras la captura de Maduro.El gobierno interino venezolano, que Trump asegura se encuentra bajo tutela estadunidense, ha pactado el envío de millones de barriles de crudo hacia Estados Unidos para su comercialización y ha abierto la industria petrolera a la inversión extranjera con el impulso de la administración republicana.Los ingresos de las ventas iniciales de petróleo —valorados en unos 500 millones de dólares— se mantendrán en cuentas bancarias controladas por el gobierno estadunidense, según un funcionario, que se refirió a una orden emitida el viernes 9 de enero.La cuenta principal se encuentra en Qatar, según una fuente de la industria familiarizada con el plan. El país representa un lugar neutral donde los fondos pueden moverse con la aprobación de Estados Unidos y sin riesgo de incautación, agregó la fuente.Semafor informó por primera vez de que las ventas se habían completado.MD