Un robo planeado con meses de antelación para volar por los aires un cajero de Paracuellos del Jarama y apoderarse de un cuantioso botín. Ahora, casi tres años después de aquel robo, la Guardia Civil ha detenido a cuatro individuos como presuntos responsables del mismo. En total, lograron llevarse 107.880 euros Los investigadores han podido acreditar cómo los arrestados habían planificado el golpe con meses de antelación, «llegando incluso a sustraer varios vehículos de alta gama que utilizaron para realizar labores previas de preparación». Los ladrones acudieron hasta la sucursal bancaria marcada y reventaron el cajero automático con un artefacto explosivo improvisado. Para ello, emplearon unos 400 gramos de pólvora. A los detenidos, que suman más de una veintena de detenciones por hechos delictivos (principalmente contra el patrimonio), se les imputan los delitos de pertenencia a grupo criminal, robo con fuerza en cajero, robo de varios vehículos a motor y fabricación y tenencia de explosivos. Este método, más aparatoso si cabe que el simple alunizaje, comenzó a aflorar en Madrid cuando la Policía Nacional detuvo a tres individuos en 2017 tras hacer estallar un importante número de cajeros automáticos de la capital. Pero si hubo un caso que saltó al primer plano mediático fue la explosión de un cajero del BBVA en la calle Marqués de Corbera, donde los autores dejaron cientos de euros tirados por el suelo en su rápida huida, que varios transeúntes recogieron. Además, del robo, la Policía también investigó este último hecho, recogido por varias grabaciones, por un posible delito de apropiación indebida. Los asaltantes, explicaban entonces a ABC las fuentes policiales consultadas, «crearon un artefacto metálico, como un contenedor, donde introducían pólvora negra prensada que sacaban de unos enormes petardos que adquirían». Después, añadían un cable eléctrico en un extremo y una batería eléctrica en el otro, con el fin de iniciar la combustión y provocar así la explosión. Esta técnica llegó a España desde Chile, donde hay expertos atracadores de bancos, tanto del modo tradicional (a cañón tocante), como los famosos cogoteros (golpean a sus víctimas, sobre todo ancianos, en la cabeza para robarles el dinero cuando acuden a sacar la pensión). O esta vertiente mucho más peligrosa, un método que arraigó en la Costa del Sol, y que se ha ido reproduciendo por el Levante, Cataluña y nuestra región.