Alejandro Olivares sobre el futuro del progresismo: “Cuando no se está en el Ejecutivo los partidos tienden a dispersarse”
A dos meses del fin de la administración Boric, esta semana el Partido Socialista (PS), anunció que congelaba su participación en la coalición de Gobierno. Esto último, a raíz de las críticas de parlamentarios del Partido Comunista (PC) y el Frente Amplio (FA) a la Ley Naín-Retamal: una legislación impulsada por el Ejecutivo, que habría llevado a la absolución del ex carabinero Claudio Crespo en el caso de Gustavo Gatica.
En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, el doctor en Ciencias Sociales, Alejandro Olivares, analizó los motivos detrás del distanciamiento del Partido Socialista y también, se refirió al posible futuro de la coalición progresista.
El académico de la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile sostuvo que el poder es lo que unió a los partidos durante los últimos cuatro años y que ahora que no tendrán el control del Ejecutivo, lo más probable es que terminen por dispersarse. De todas maneras, Olivares no descartó posibles momentos de unión en el futuro, si es que el Gobierno de José Antonio Kast pasa a llevar los legados del Presidente Boric o la Presidenta Bachelet.
El académico de la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile, Alejandro Olivares.
¿Cómo ve el distanciamiento del Partido Socialista con la coalición de Gobierno? ¿Es justificada la decisión que tomaron, de congelar su participación?
Yo creo que es una forma de representar una molestia que es bastante grande dentro del Socialismo Democrático, con respecto a cómo hacen política el Frente Amplio y el Partido Comunista. Es una forma de representar una molestia que puede ser un tanto extrema, puede ser dura, pero que tiene bajo costo para ellos porque el Gobierno se acaba en muy poco tiempo. Es una forma de hacer ver que efectivamente están muy distanciados y muy enojados con el estilo de ciertos parlamentarios, y parlamentarias.
O sea que la molestia tiene que ver con algo que viene de más atrás, con algo que se gestó durante estos años de Gobierno.
Yo tendería a pensar que una medida así de fuerte no tiene que ver necesariamente solo con algo coyuntural, sino que más bien con algo un poquito más estructural, que es cómo se relacionaron las fuerzas políticas estos cuatro años. Yo creo que el Socialismo Democrático, particularmente el Partido Socialista, siente que cada vez que se critica tan fuertemente el Gobierno, la toma de decisiones y lo demás, también se le está criticando a ellos, que han sido una de las partes más importantes del funcionamiento del Gobierno. Sí hay un tema más estructural y que hace que las relaciones sean bastante difíciles entre los partidos.
De todas maneras, el Partido Socialista ya estaba en la disyuntiva de si se iba con el Partido Comunista y el Frente Amplio o con el resto del Socialismo Democrático. ¿Estaba más o menos claro cuál era el bando que iban a escoger?
En este momento en el oficialismo hay una suerte de desajuste respecto a cuáles son los diferentes grupos y cómo se ordenan los grupos de poder. Para mí no es tan evidente cuáles son las potenciales alianzas ni cuáles son los focos de conflicto. Si bien se ha especulado bastante respecto al futuro de las alianzas y de cómo se mantiene esto, no es tan claro cuál es el derrotero a seguir. ¿Por qué? Porque incluso dentro del Partido Comunista hay algo de ruido en cómo se llevó la campaña de Jara, en cómo fue la participación del partido durante el Gobierno. Por su parte, en el Frente Amplio hay bastantes críticas internas al desarrollo de las agendas y en el Partido Socialista ni hablar, lo estamos viendo. Entonces, para mí no es tan evidente que el Partido Socialista o la Democracia Cristiana o los sectores que sean, vayan a seguir los caminos que tradicionalmente han seguido, si no que más bien es un momento en el cual se están formando y reformando las alianzas, las lealtades y los apoyos.
Reunión de partidos oficialistas en mayor de 2023.
Jonnathan Oyarzun/Aton Chile
¿Pero cuáles serían las proyecciones que podemos ir haciendo? ¿Se irán a separar los partidos del progresismo? ¿Habrá dos bloques o cada uno tomará un camino propio?
Lo primero es super teórico a nivel académico, y es decir una cosa que puede ser obvia pero hay que decirla: el poder une. Cuando yo estoy en el ejercicio del poder, en este caso el poder del Ejecutivo, bajo esa lógica, los partidos tienden a unirse porque tienen beneficios que no tendrían estando fuera. Ahí se generan estratégicamente coaliciones, alianzas y apoyos. Cuando no se está en el Ejecutivo, cuando no hay este elemento de cohesión, básicamente tienden a dispersarse y esto es lo que vamos a ver, que va a ocurrir en la futura oposición. Puede ser que haya algunos momentos de cohesión, pero en general estos grupos van a tender a reorganizarse, rearticularse y a estar bastante separados en muchos momentos. ¿Por qué? Porque tienen que construir un camino relativamente propio, que los diferencia de los otros, pero que tampoco se aleje tanto, cosa que les permita tener, cuando llegue el momento, cohesión nuevamente.
Ahora, todo eso que es super teórico, depende mucho de cómo el Gobierno desarrolle su estrategia. Básicamente, si tenemos un Gobierno que vaya a ser agresivo, o que vaya en contra de todo lo que hizo la Nueva Mayoría o el Gobierno del Frente Amplio, eso le va a dar a la oposición elementos para mantenerse cohesionada. Supongamos que el Gobierno decide ir en contra de la Ley de Tres Causales o que decide mover los pilares solidarios. Eso efectivamente podría provocar que la oposición termine muy unida defendiendo el legado de los últimos años.
Teóricamente, lo que debiese ocurrir es una dispersión, porque es natural, pero el futuro de la oposición depende mucho de cómo el Gobierno se plantee, de cómo el Gobierno articule en el Congreso y de cuál será su estrategia tanto legislativa, como de acción política.
Tu reflexión es que el poder une y que cuando este se pierde, las fuerzas políticas se dispersan. En contraposición, la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, decía que el Gobierno fue el que falló en esta tarea de unir al progresismo. ¿Podríamos echarle la culpa a la administración Boric de que ahora se estén separando los partidos?
Yo creo que no. Porque desde otro punto de vista: ¿qué coalición se ha mantenido unida una vez que está fuera del poder? La Concertación. Y tampoco fue que se haya mantenido tanto tiempo. La Concertación pierde el poder y después vuelve como Nueva Mayoría, se rearticula. ¿Por qué? Porque hay un factor de cohesión en términos de la administración y otras cosas que están ahí. Independiente del Gobierno, una vez que se pierde el Ejecutivo, los partidos tienden a seguir un camino propio de rearticulación, de crítica, autocrítica, o lo que sea. Por lo tanto, el hecho de haber perdido la elección significa automáticamente un cambio en cómo se venían haciendo las cosas y eso implica la política de alianzas.
Presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, y el timonel del Partido Comunista, Lautaro Carmona. Javier Salvo/ Aton Chile.
Yo no culparía al Gobierno de aquello. Sí uno espera que el Presidente o la Presidenta sea siempre el líder de la coalición y que genere los espacios para que la coalición de partidos tenga mayor cohesión. Ahí uno podría preguntarse qué tanto está al debe el Presidente Boric como el líder de la oposición y uno podría decir que quizás pudo haber hecho un poco más en términos políticos para cohesionar a los grupos, pero en realidad es algo que tampoco es tan trascendente ni le da a él la responsabilidad de que no se mantenga unido este grupo, que es un grupo que igual está recién conociéndose. Estuvieron cuatro años en el ejercicio del poder, sí, pero hasta hace cinco años estaban compitiendo electoralmente.
El Gobierno y también otros actores políticos hablan mucho de la importancia de la unidad. ¿Por qué no se podría optar porque cada uno se vaya por su lado? ¿Por qué es importante que estén cohesionados?
La unidad de las fuerzas políticas tiene que ver con visiones super estratégicas de cómo enfrentar uno: la defensa de lo que se ha hecho, los legados, la toma de decisión de los gobiernos anteriores; y dos, el tratar de no enfrentar las elecciones que vengan sin un proyecto común. En la medida en que haya dispersión, la construcción de proyectos comunes o de ideas afines que unan a grupos distintos, pero con un objetivo compartido, se hace difícil.
Si se mantienen separados en el Congreso y peleando entre ellos, después, cuando llegue el momento de enfrentar una elección con un oficialismo que va a estar unido o relativamente unido, puede ser que estratégicamente haya una derrota muy importante. Es super importante la unidad desde el punto de vista electoral, estratégico, pensando en el futuro, pero también lo es la creación de ideas comunes, que permitan proyectar al progresismo más allá de las coyunturas.
