Tres estrellas en el firmamento argentino
Tres estrellas doradas lucirá la camiseta de la selección argentina de fútbol en el venidero Mundial de 2026; pero cada una de ellas es portadora de historias, instantes memorables, grandes nombres y polémicas. El fútbol refleja la identidad, la idiosincrasia, el acontecer político, la historia y la cultura de una nación. Y los tres títulos de este país son vivo ejemplo de ello.
En 18 participaciones en copas del mundo desde que debutó en la primera edición de Uruguay 1930, rozaron la gloria en tres ocasiones, mientras sus jugadores besaron el ansiado trofeo y sus aficionados colmaron las calles, liderados por una tríada de grandes futbolistas: Mario Alberto Kempes, Diego Armando Maradona y Lionel Messi.
1978: el primer tango con balón
En 1978, Argentina danzó al ritmo del fútbol en su propia tierra. El técnico César Luis Menotti tenía una enorme responsabilidad: hacer campeona a una selección en su país. El público auparía, pero, a la vez, exigiría con esa pasión que la caracteriza. No convocó a una constelación de estrellas, sino a jugadores que priorizaban lo colectivo y eran de su confianza, liderados por Daniel Passarella, un muro infranqueable en la defensa, y Mario Kempes, el hombre que generaba dudas y puso a bailar a millones con sus goles.
El comienzo no fue el soñado. Tras una fase de grupos dominada por Italia por encima de los sudamericanos, Argentina enfrentó a la poderosa Brasil de Zico y Rivelino, al sorprendente Perú de Teófilo Cubillas y a Polonia en la segunda ronda. Necesitaban golear a su similar de Los Andes para avanzar a la disputa del trofeo, y lo hicieron con un contundente 6-0.
El 25 de junio, en el Estadio Monumental de Buenos Aires, la selección argentina se enfrentó a los Países Bajos, ese equipo europeo que maravilló con su fútbol total en 1974 y nunca ganó una copa del mundo con uno de los mejores estilos de todos los tiempos, pero que no contó con su gran referente: Johan Cruyff, quien declinó asistir a la justa planetaria como protesta por la dictadura del general Videla que imperaba en Argentina.
Alrededor de 71 483 almas esperaban expectantes. Dos tantos del «Matador» Kempes, junto a un tercero de
Daniel Bertoni, regalaron el primer título de campeones del orbe a su país. Mario Kempes, un nombre opacado por los de Maradona y Messi, trajo la primera estrella albiceleste para esa afición que vive por el balompié.
1986: dios bajó a la cancha
México gozó de un privilegio cuando organizó el Mundial en 1986: disfrutar de «Dios» corriendo en una cancha de fútbol. Dirigidos por Carlos Bilardo, los sudamericanos llevaron una muy cuestionada selección, que superó la fase de grupos sobre rivales como Corea del Sur, Italia y Bulgaria.
Bilardo contaba en su nómina con Diego Maradona, a quien confió el liderazgo y la capitanía por encima de Daniel Passarella, uno de los autores de la primera corona argentina. Esta decisión pasó factura y provocó discrepancias internas en el equipo entre los dos jugadores, junto a las diferencias y presiones del Gobierno y la federación de este deporte en el país.
Cuatro años antes habían caído cientos de argentinos en la Guerra de Las Malvinas contra Inglaterra, y los equipos de ambas naciones se enfrentaron en cuartos de final, en un duelo que se transformó en una revancha. Pero la rivalidad venía de años atrás, cuando el polémico árbitro Rudolf Kreitlein favoreció a los británicos en el partido que disputaron en la edición de 1966.
En ese encuentro de cuartos de final, Maradona anotaría «el gol del siglo». No uno ni dos ni tres… sino cinco ingleses desparramados por el campo en esa batalla particular del «Pelusa», que encarnaba a la Argentina luchando por Las Malvinas. Solo 10,6 segundos duró ese combate personal para él. Alrededor de 60 metros recorrió
desde que acarició el balón hasta que besó el fondo de la red. Todo un continente celebraba en la distancia. Era más que un triunfo sobre la cancha.
Sin dudas inolvidable. Como también lo sería el duelo en semis frente a Bélgica, que «D10S» solventó con un doblete. Ni las 53 faltas que sufrió en el torneo frenaron al astro argentino en una de las actuaciones individuales más grandes del certamen con cinco goles y cinco asistencias.
En la final los esperaría una selección de armas tomar: Alemania Federal. Por aquel entonces, el «Kaiser» Franz Beckenbauer dirigía a los teutones, que tenían en sus filas a estrellas como Lothar Matthäus, Rummenigge, Andreas Brehme y Harald Schumacher. El estadio azteca vibró con una batalla que culminó con el triunfo de la albiceleste por 3-2, con anotaciones de Brown (23´), Valdano (56´) y Burruchaga (84´).
2022: la consagración de Messi
Tras 36 años de espera, la exigente y apasionante afición argentina volvió a celebrar. Por primera vez lo harían a miles de kilómetros de sus fronteras, en Catar. Al ritmo de la canción Muchachos, todos los seguidores del crack rosarino y la albiceleste se ilusionaban nuevamente.
El técnico Lionel Escaloni logró un juego colectivo, brillante y pragmático de los cracks que nunca faltaron en sus selecciones. Todos corrían por y para Messi.
La «Pulga» se sacudió el peso gigantesco que sostenía sobre su espalda: una final perdida en 2014, frustraciones en Copa América, comparaciones injustas con Maradona, casi cuatro décadas de su país sin ganar copas del mundo, el apodo de «pecho frío» que algunos le pusieron y el peso de ser un genio en la cancha.
Después de una fase de grupos complicada con una derrota inicial frente a Arabia Saudita que reavivó los fantasmas del pasado, la vigente campeona de América avanzó a la ronda de eliminación directa, donde comenzó el show del mejor jugador de la historia con los goles y la versión más canchera de Messi, líder del combinado y único en marcar en todas las rondas de un Mundial. Tuvo su revancha personal.
Argentina dejó en el camino a Australia, Países Bajos y Croacia, y en la final bailó tango sobre la cancha en Lusail durante 75 minutos. Solo un gran Kylian Mbappé —había declarado en la previa la «inferioridad de América en el fútbol»— aguó la fiesta por algunos minutos, pero un gigante Dibu Martínez en la tanda de penales hizo realidad el sueño de millones, vengó una vez más a las naciones latinoamericanas y glorificó más la historia argentina en el deporte más hermoso del mundo.
Los diez de los campeones
Mario Kempes
1978
Seis goles (x2 vs. Polonia, x2 vs. Perú, x2 vs. Países Bajos en la final)
Diego Armando Maradona
1986
Cinco goles (x1 vs. Italia, x2 vs. Inglaterra en cuartos, x2 vs. Bélgica en semifinales)
Lionel Messi
2022
Siete goles (x1 vs. Arabia Saudita, x1 vs. México, x1 vs. Australia en octavos, x1 vs. Países Bajos en cuartos, x1 vs. Croacia en semifinales, x2 vs. Francia en la final)
