Tras una noche de sonidos de ambulancias y bomberos, poco antes de las nueve de la mañana, en la Ciudad de la Justicia de Córdoba se notaba un silencio inusitado roto por el continuo trasiego de coches fúnebres procedentes del Tanatorio de Córdoba . Uno tras otro, los vehículos accedían al Instituto de Medicina Legal (IML), donde desde primera hora se activaba el protocolo de identificación de las víctimas del devastador choque entre dos trenes ocurrido la línea de Alta Velocidad en Adamuz. A esa misma hora, la presencia del alcalde de Córdoba, José María Bellido, marcaba el inicio del blindaje policial de la zona. Varias patrullas de la Policía Local y de la Policía Nacional acordonaban el perímetro, de la puerta oeste de la Ciudad de la Justicia donde está el IML prohibiendo el acceso tanto a peatones como a vehículos. De forma paralela, agentes de la Policía Nacional colocaban pantallas de protección estratégicamente colocadas a ambos lados de las puertas del IML para evitar que los numerosos medios de comunicación que se concentraban en el lugar captaran imágenes de la entrada de los cuerpos al anatómico forense. Alrededor de las 13.00 horas, ya habían llegado al IML unos 32 cuerpos -de los 41 rescatados hasta ahora del amasijo de hierros en el que quedó convertido el escenario del accidente ferroviario. A esa misma hora, fuentes oficiales confirmaban a ABC que el número de autopsias practicadas se elevaba ya a 22. A esta hora el balance oficial es de 40 fallecidos y 150 heridos de diversa consideración. La Consejería de Justicia de la Junta de Andalucía informaba de que, desde el momento en que se desplegaron todos los medios de emergencia, permanece activado el Plan de Actuación Territorial Médico-Forense del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Córdoba. En el operativo trabajaban 16 médicos forenses, cuatro psicólogos , dos trabajadores sociales, además de personal técnico y administrativo, y al mediodía se sumaban otros 11 profesionales más. En concreto, la Consejería de Justicia, Administración Local y Función Pública, movilizaba a más forenses provenientes de Granada, dos desde Jaén, dos de Sevilla y tres de la provincia de Málaga, además de la coordinadora de los Institutos de Medicina Legal andaluces, médico forense en Huelva. Todos los cuerpos están siendo trasladados al Instituto de Medicina Legal de Córdoba. De igual modo, la Consejería de Justicia habilitaba una ampliación de capacidad para albergar 20 cuerpos más elevandolo a 60 cadáveres. Entretanto, decenas de medios de comunicación permanecían concentrados a las puertas del Instituto de Medicina Legal , a la distancia impuesta por el dispositivo policial, a la espera de la comparecencia del consejero. Los forenses que salían a tomar un breve respiro tras trabajar durante toda la noche, mano a mano con la Unidad de Criminalística de la Guardia Civil, reconocían a este diario que se trata de una «situación inédita». «Es una tragedia», señalaban, mientras advertían de que aún se desconoce el número total de víctimas que podrían llegar al Instituto en las próximas horas. De forma paralela, la Consejería de Justicia, en coordinación con el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), autorizaba la creación del Centro de Incorporación de Datos en las propias instalaciones del IML. Una reunión celebrada al borde del mediodía, con responsables del Instituto de Medicina Legal, de la Unidad de Criminalística de la Guardia Civil y representantes del Alto Tribunal andaluz, servía para coordinar el protocolo de funcionamiento de este centro, ubicado en dependencias de la Ciudad de la Justicia de Córdoba. Tal y como establece la ley en situaciones de catástrofe, en este centro de incorporación de se recopilan los datos de fallecidos, heridos y desaparecidos, así como muestras de ADN e información aportada por los familiares de las víctimas. Para agilizar este proceso , la Guardia Civil ha habilitado cinco puntos de atención para la identificación de cadáveres en Madrid, Sevilla, Málaga, Huelva y Córdoba. Mientras tanto, una comisión judicial se desplazaba al Tribunal de Instancia de Montoro, donde se han abierto diligencias de investigación para esclarecer las causas de este accidente mortal en el que por el momento han perdido la vida 39 personas y más de un centenar han resultado heridas. Poco después, la propia Junta de Andalucía confirmaba un refuerzo de medios para este órgano judicial (antiguo juzgado de Instrucción de Montoro 2) uno de los más colapsados de la provincia, con el objetivo de poder abordar el caso con la diligencia necesaria, tal y como venían reclamando sindicatos como SPJ-USO. Mientras tanto la actividad continuaba en la Ciudad de la Justicia. El constante trasiego de vehículos oficiales se veía interrumpido a media mañana por la llegada de cinco vehículos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) , entre ellos camiones frigoríficos. Según distintas fuentes, estos recursos podrían hacerse cargo de parte de los cuerpos ante la falta de capacidad del propio Instituto de Medicina Legal de Córdoba, que cuenta con espacio para un máximo de 40 cadáveres -que luego ha sido ampliado con 20 módulos más-. La Guardia Civil ha habilitado también la oficina 'ante mortem', en la Comandancia de la avenida Medina Azahara hasta la que se han desplazado numerosos familiares de las víctimas para aportar muestras de ADN destinadas a la identificación de sus seres queridos. Estas muestras son remitidas al Centro de Incorporación de Datos . Desde el Instituto Armado se insistía, a través de las redes sociales, en que cualquier información puede resultar clave para la identificación, recomendando a los familiares que aporten documentación como el DNI, pasaporte o NIE, fotografías recientes y datos sobre rasgos físicos característicos, como tatuajes o cicatrices. Desde la Fiscalía Superior de Andalucía se informaba igualmente de que la fiscal superior, Ana Tárrago, el fiscal jefe provincial de Córdoba , Fernando Sobrón, y el fiscal designado para el partido judicial de Montoro, Alejandro Izuel, se habían desplazado al mediodía hasta Adamuz, lugar donde se produjo el siniestro ferroviario.