El Dreamland
Gran Canaria continúa con su particular crisis de resultados, sumando su primera derrota en la Liga de Campeones de Baloncesto ante el Pallacanestro
Trieste (71-77) pese a la fugaz llegada de Kassius
Robertson que, con apenas 24 horas en la isla y sin entrenamientos, se vistió de corto para intentar remendar el estado anímico de los isleños.
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