Este país de América Latina desafía a EE.UU. y busca la desdolarización para posicionar su moneda en la economía del mundo
La desdolarización es hoy un eje central en la agenda económica global, impulsada por naciones que desean fortalecer sus monedas locales frente al dominio del dólar estadounidense. Esta tendencia responde a una búsqueda de autonomía financiera y diversificación, respaldada por cifras del Fondo Monetario Internacional que muestran un descenso de la divisa norteamericana en las reservas internacionales del 71% al 59%.
En este escenario, un país de América Latina sobresale gracias a medidas estratégicas para mitigar su histórica dependencia cambiaria. El país promueve el uso de su peso en ahorros, inversiones y transacciones internas, lo cual resta influencia a la moneda de Estados Unidos. Este proceso busca estabilidad económica, pero también proyecta una transición geopolítica hacia un sistema financiero más equilibrado.
¿Qué país de América Latina desafía a EE.UU. y busca posicionar su moneda a nivel global?
Uruguay encabeza el movimiento hacia la desdolarización en América Latina para transformar una economía donde el dólar domina más del 70% de los depósitos bancarios. El Banco Central del Uruguay (BCU), bajo la dirección de Guillermo Tolosa, aprovecha la estabilidad de la inflación para implementar una estrategia que fortalezca el peso uruguayo y disminuya la dependencia histórica hacia la divisa estadounidense.
Esta iniciativa busca consolidar el peso como unidad principal en el mercado interno mediante el impulso de deudas en moneda local y la reducción de activos dolarizados. A nivel internacional, el plan uruguayo coincide con un interés global por cuestionar la hegemonía del dólar, aunque esta moneda todavía mantiene su liderazgo en los mercados financieros y el comercio exterior.
Plan y pasos de Uruguay para reducir la dependencia del dólar
Uruguay implementa un plan integral para disminuir la relevancia del dólar mediante la combinación de políticas monetarias, regulatorias y de mercado. La estrategia principal incentiva el ahorro y la inversión en pesos uruguayos o Unidades Indexadas (UI) a través de rendimientos competitivos y una reestructuración de los requisitos para préstamos en moneda extranjera. Este enfoque busca fortalecer la moneda nacional y ofrecer alternativas rentables que protejan el poder adquisitivo frente a la inflación.
Por su parte, el Banco Central del Uruguay ajustó el régimen de encajes bancarios para favorecer los depósitos en moneda local sobre los activos en dólares. Asimismo, la autoridad monetaria evalúa normativas para que los precios de bienes de alto valor, como inmuebles y vehículos, se expresen también en pesos. Estas medidas pretenden transformar la estructura de incentivos de los agentes económicos y dinamizar el desarrollo del mercado de capitales doméstico.
Desafíos de la desdolarización en Uruguay
Uruguay enfrenta el reto de transformar hábitos económicos cimentados en décadas de volatilidad financiera regional. Debido a que ciudadanos y empresas utilizan habitualmente el dólar como reserva de valor, la transición hacia el peso exige un proceso prolongado de educación financiera y el fortalecimiento de la confianza en la moneda nacional.
Por otro lado, la estabilidad del sistema depende de una política monetaria firme que garantice una inflación baja y previsible a largo plazo. Según los expertos, la consolidación de un rango inflacionario mínimo resulta indispensable para que la población responda a los incentivos estructurales del gobierno en lugar de buscar refugio en la divisa extranjera.
Otros países que han avanzado en desdolarización recientemente
A nivel mundial, varios países y bloques implementaron medidas para reducir su dependencia del dólar estadounidense, ya sea diversificando reservas, realizando comercio internacional en monedas locales o desarrollando sistemas alternativos de pago:
- China – Promueve el uso del yuan en comercio exterior y acuerdos bilaterales.
- Rusia – Reduce reservas en dólares y promueve pagos en rublos y otras divisas.
- India – Utiliza la rupia en pagos de energía y en acuerdos regionales.
- Brasil – Acuerdos de comercio en reales con China u otros socios.
- Irán – Evita el dólar en comercio internacional debido a sanciones.
Estas experiencias muestran que aunque la desdolarización no es homogénea ni total en la mayoría de los casos, existe un impulso global para diversificar roles monetarios más allá del dólar estadounidense.
