El «espectáculo aterrador» del choque de trenes que se produjo cerca de la estación de Villaverde el 11 de junio de 1921 no fue como el de la tragedia ferroviaria de Adamuz , pero se asemejó. Vagones medio aplastados o partidos como a hachazos, una pesada locomotora volteada como una pluma… También entonces los bomberos y servicios de emergencias trabajaron sin descanso para rescatar a las víctimas de los convoyes que, por fortuna, no fueron tan numerosas como pudieron llegar a ser. Quince personas murieron y una veintena resultaron heridas de diversa consideración, pero « la catástrofe hubiese sido mucho más terrible » si uno de los maquinistas no hubiese reaccionado como «un verdadero héroe» . Así lo resaltaron fuentes...
Ver Más