Emigrar es todo un acto de reinvención . Una persona llega a su nuevo hogar cargada de expectativas , convencida de que el viaje marca el inicio de una vida mejor, pero pronto choca con una realidad compleja, desafiante y reveladora . Toca adaptarse a un nuevo clima, un estilo de vida diferente, la nostalgia... Esta experiencia la ha vivido en primera persona Mayra , una joven colombiana que comparte en TikTok lo que más le llama la atención de su estancia en España, advirtiendo a otros inmigrantes sobre lo que no deben idealizar. «Creo que a todos los que estamos acá nos pasó que antes de venir, veníamos con un montón de expectativas, de idealización, y cuando llegamos era otra cosa », explica en uno de sus vídeos, reflejando el sentir de miles de personas que deciden mudarse al extranjero. El primer impacto fue directamente a sus bolsillos, recuerda: «El mito más grande es que no te vas a hacer rico». Si bien reconoce que la calidad de vida mejora y que el dinero «rinde muchísimo más» , se queja con humor de que sus seres queridos piensan de forma errónea que vive mejor de lo que realmente lo hace. «Cuando nuestras familias creen que venimos aquí es como 'mándame euros', 'mándame aquello'», cuenta, recordando que ella también necesita dinero para vivir , pues hay alquileres, transporte, comida y un proceso de adaptación que no siempre se ve desde fuera. La segunda gran promesa que se desmorona, según Mayra, es la del trabajo rápido. «Todos creemos que a los dos meses de llegar a España vamos a estar trabajando, estables , ganando un montón y mandando dinero a la familia». La realidad, insiste, «es completamente diferente». La burocracia impone tiempos propios y la espera puede ser larga. «Aquí los trámites se demoran un montón , así que tienes que venir con mucha paciencia y muchos ahorros, porque, como mínimo, vas a estar seis meses en trámites ». Dejando a un lado la burocracia y la economía, la joven refleja que los cambios de aires también pueden afectar a nuestro cuerpo de diversas formas. Por ejemplo, destaca que el agua de España es perjudicial para el pelo . «Prepárense porque se les va a caer un montón. el agua aquí no nos quiere », afirma. « Hace que el cabello se nos ponga feo , que se nos reseque y se nos caiga. Es horrible », precisa. Así, pese a que Mayra asegura que la experiencia vale la pena, invita a investigar antes de emigrar para ser consciente de lo que va a suponer el cambio: «Es hermoso venir a vivir a España, pero también tenemos que ser realistas de qué vamos a encontrarnos cuando estemos aquí y así evitamos desilusiones».