Feijóo censura el "caos" de Sánchez tras la tragedia de Adamuz: "El estado de las vías es el reflejo del estado de la nación"
"El estado de las vías es el reflejo del estado de la nación". No pidió la dimisión de Pedro Sánchez, ni de Óscar Puente, pero hoy Alberto Núñez Feijóo, en su primera rueda de prensa -desde Génova 13-, llevó a cabo una suerte de moción de censura a todo el Gobierno, "el peor de la historia", al que responsabilizó de un fallo multiorgánico en los servicios prioritarios de un país "debilitado por completo".
Terminado el luto nacional por las víctimas de la tragedia ferroviaria en Adamuz, el jefe de la oposición acusó al Gobierno de no arrojar luz sobre lo ocurrido. "No está esclareciendo casi nada, nada relevante. Está generando inquietud y multiplicando el caos. Cuanto más actúan, más asustan". De la consecución de acontecimientos de los últimos días, alertó de una "quiebra de la seguridad" ante la que "sólo caben respuestas claras, no improvisaciones ni contradicciones".
La actuación del Gobierno, incidió, "refleja caos, genera muchas preguntas" y ninguna respuesta. "Se pretende dar una sensación de normalidad que no es creíble, el miedo nace con la tragedia pero crece con la incertidumbre posterior dando bandazos". Alusión a las órdenes y contraórdenes sobre los límites de velocidad en las vías de la Alta Velocidad.
A falta de una conclusión clara y definitiva de la causa del accidente en Adamuz, Núñez Feijóo centró toda su crítica en un "deterioro" que, dijo, "no es accidental" sino una "secuencia" que viene de largo. "Las casualidades no se encadenan durante meses y meses. Cuando los problemas se avisan y no se corrigen dejan de ser imprevistos. El Gobierno debe de explicar qué hizo, si hizo algo. Llevaban meses avisando que esto iba a acabar mal y, lamentablemente, ha acabado muy mal".
La realidad "objetiva", describió, es que "los descarrilamientos en España se han multiplicado por tres desde 2018", cuando Sánchez logró llegar al poder tras desalojar a Rajoy por una moción de censura. "El Gobierno está haciendo ahora lo que no ha hecho durante meses. Ahora le hacen caso a los maquinistas", reprochó el presidente popular, que se preguntó "por qué fue más valiosa la opinión de altos cargos y asesores de confianza del Gobierno" que de los "maquinistas que trabajan en la seguridad de los desplazamientos ferroviarios" para no reducir la velocidad en las vías como los profesionales requerían.
