¡Tremendo susto en Costa Rica! Niño se topó con una boa de casi dos metros en un tobogán de agua
Un tremendo susto se convirtió en una gran experiencia para una familia turista que visitó Costa Rica en días recientes. La anécdota se inició, al principio, como lo que parecía una broma infantil; después, se transformó en una gran preocupación y, al final, terminó con risas para el recuerdo.
En Instagram trascendió en los últimos días el video que registró la situación. El posteo lo hizo la usuaria identificada como Maddy Hernández y, en las tomas, se ve cómo su hijo de seis años, al disfrutar de un tobogán de agua en un centro de aguas termales, terminó el paseo acompañado por una invitada inusual: una boa de casi dos metros de largo.
Hernández contó la historia en dos tractos. En el primero, mostró las imágenes del niño cuando se tiró del tobogán y, al final, presentó unas fotografías donde se veía claramente la serpiente entre las piernas y el flotador del pequeño.
“¡La pasamos increíble! Aunque en el momento dio miedo, el equipo fue muy profesional y muy considerado con nuestra experiencia”, explicó la mujer, cuyo perfil es @ourwanderingcrew.
Pero el cuento no quedó ahí y, en una segunda publicación, Hernández se extendió en narrar lo que sucedió.
¡Una boa en el tobogán de agua!
En resumen, la turista explicó que el pequeño insistió en tirarse él primero por el tobogán. La mamá lo siguió.
Al llegar a la piscina, el niño, totalmente tranquilo, le dijo: “Mamá, hay una serpiente. Bajé por el tobogán con la serpiente, mamá. Estaba debajo de mis pies”.
Ella no le creyó y pensó que las palabras de su hijo eran para ponerle “más emoción a la historia”.
Para su sorpresa, el equipo del centro turístico, pocos minutos después, sacó a la gran serpiente de la piscina.
Después del susto, todo siguió con la normalidad de un paseo familiar hasta que los fotógrafos del lugar le mostraron a la mujer que realmente sucedió. En ese momento, la madre se encontró con la prueba fotográfica de que, efectivamente, su hijo bajó por el tobogán acuático acompañado por una boa de casi dos metros.
“Saco inmediatamente la cartera para comprar esta pieza absolutamente dorada de memorabilia de trauma infantil”, escribió Hernández y agregó que el fotógrafo le dijo que le hubiera gustado eliminar la serpiente de la foto.
“En general, la experiencia fue increíble. El equipo manejó todo de manera profesional y el último clip de este video es prueba de que el niño, de hecho, volvió a bajar por el tobogán… y le gustó”.
El primer video tiene más de 153 millones de reproducciones y el segundo, con la explicación de lo que pasó, va por más de 25.000.
