Dos de cada tres españoles piden la dimisión de Óscar Puente
Apenas una semana ha pasado desde el primer accidente de la alta velocidad ferroviaria española, que dejará para siempre grabado en nuestra memoria el nombre de Adamuz. Esta pequeña localidad cordobesa de apenas 4.000 habitantes era desconocida para la mayoría hasta el pasado domingo por la tarde, pero ahora se ha hecho trágicamente célebre por la catástrofe en sus vías. Allí se dejaron la vida 45 personas, pero muchas más quedaron heridas, en cuerpo y mente, pues lo que allí sucedió nunca podrán olvidarlo.
Una tragedia ferroviaria, la mayor desde la fatídica curva de Angrois en 2013 –con 80 muertos–, sobre la que aún sobrevuelan muchas dudas acerca del origen del accidente y la gestión del Gobierno, tanto antes del suceso, como durante y después. La diana se sitúa sobre todo sobre el ministro de Transportes, Óscar Puente, máximo responsable de los ferrocarriles en España y cuyas explicaciones sobre lo sucedido en Córdoba suscitan muchas dudas entre los españoles. A ello se suma una crisis ferroviaria generalizada en todo el país, con numerosos avisos de los maquinistas sobre el mal estado de las vías, limitaciones –en teoría temporales– de velocidad en numerosos puntos, amenazas de huelga y un caos generalizado en Cataluña en torno a Rodalies.
En este sentido, los españoles tienen claro que el ministro debería asumir responsabilidades políticas por su gestión de la crisis, algo que por el momento el propio Puente descarta. Según una encuesta elaborada por NC Report para LA RAZÓN, dos de cada tres españoles aseguran que debería dimitir. En concreto, el 65,2% de los encuestados pide a Puente que deje el cargo, frente a un 24,5% que respalda su actuación y un 10,3% que no responde o no tiene una opinión al respecto. Por segmentos de voto, el 86% de los partidarios del PP piden su dimisión, cifra que llega al 100% entre los de Vox. Por el contrario, solo lo considera así el 13% de los votantes del PSOE y Puente obtiene apoyo total entre los de Sumar.
Sobre las explicaciones del Gobierno respecto al accidente de Adamuz, la proporción es similar: el 63% no se cree la respuesta del Ejecutivo y apenas un 28% da por válidas las explicaciones.
Pero, más allá de las explicaciones, al final falta por ver sobre quién recae la responsabilidad del fatal suceso. A esta pregunta, casi siete de cada diez españoles creen que el Gobierno encabezado por Pedro Sánchez es el responsable último del accidente de tren. Así lo expresan el 68,6% de los encuestados, frente a apenas un 23,3% que opina que el Gobierno no es el culpable del suceso.
En cualquier caso, para muchos españoles hay un antes y un después del descarrilamiento del Iryo del pasado domingo y su choque contra un Alvia que venía en sentido contrario, además de los accidentes en Cataluña y otras partes de España, que también acabaron con un maquinista muerto en Gelida. Todo ello ha provocado que más de la mitad de los ciudadanos (el 53,4%) tengan ahora más miedo a la hora de viajar en tren que antes de estos sucesos.
Un tercio de los españoles tiene pensado reducir sus viajes en tren a consecuencia del accidente de Córdoba
Por eso no es de extrañar que haya muchos que incluso tienen pensado reducir sus desplazamientos en este medio de transporte a consecuencia del accidente. Según la encuesta de NC Report, más de un tercio (el 35,6%, concretamente) está dispuesto a tomar una medida tan drástica como montar menos en ferrocarril.
El motivo no es otro que las dudas sobre la seguridad de un sistema ferroviario que antaño era un ejemplo a ojos del resto del mundo, pero sobre el que ahora sobrevuelan muchas incógnitas en torno a los sistemas de control y la inversión en mantenimiento. Apenas uno de cada cinco cree que la seguridad del transporte ferroviario en España es buena o muy buena, mientras que un 28% opina que es «regular» y casi la mitad –el 45,5%– la califica como mala o muy mala. Incluso entre los votantes del PSOE, casi un tercio considera que no es óptima.
Siete de cada diez españoles creen que los accidentes son consecuencias del deterioro de la red ferroviaria por la falta de mantenimiento
Los ciudadanos tienen también bastante claro cuál creen que es la causa que ha llevado a esta «semana horribilis» en el sistema ferroviario español. Siete de cada diez encuestados (69,2%) afirman que el motivo de los accidentes está directamente relacionado con un deterioro progresivo de la red que a su vez radica en la falta de inversión en mantenimiento.
Esa falta de fondos para mantener las infraestructuras ferroviarias se ha convertido en una duda constante en los últimos tiempos –antes incluso de estos últimos accidentes–, sobre todo a raíz del desembarco de Óscar Puente en el Ministerio de Transportes. Así, para seis de cada diez (57,4%), el servicio ferroviario ha empeorado desde que gobierna Pedro Sánchez y de hecho más de un tercio (36%) ha sufrido «muchos» o «bastantes» retrasos, cancelaciones o fallos en sus viajes en tren en los últimos tiempos.
Más impuestos, pero peores servicios públicos
El accidente de Adamuz, el caos en Rodalies en Cataluña y otros percances ferroviarios en los últimos días han puesto sobre la mesa la falta de inversión en mantenimiento como origen de los males del sistema. Si a eso le añadimos una asfixia tributaria que cada vez va a más, el cóctel es explosivo. En este sentido, cuestionados sobre si el aumento de impuestos se está traduciendo en una mejora de los servicios públicos, solo uno de cada cinco así lo cree. Por contra, dos de cada tres encuestados (el 66,3%) opina que no, mientras que un 12,7% no contesta o no tiene opinión al respecto.
