David Uclés reacciona a la suspensión de Letras de Sevilla: "Nunca conversaré con aquellos que desean derribar los derechos sociales que tanto nos costó levantar, tampoco con criminales de guerra"
[[LINK:TAG|||tag|||695d51986be59607c7244abe|||David Uclés]] ha respondido por Instagram a la suspensión de las jornadas Letras de Sevilla dedicadas a la Guerra Civil: "No bebo alcohol, pero me he venido a tomar un vino para brindar por, lo que considero, una reparación/victoria moral: las polémicas jornadas «literarias» de[[LINK:TAG|||tag|||63361aa11e757a32c790c640||| Pérez-Reverte]] han sido canceladas hasta el otoño. ¿La razón? Hemos sido muchos los que, al ver que habíamos sido manipulados, nos hemos bajado de los actos. Para mí, es una victoria y una reparación".
El escritor, que comienza la promoción de su reciente novela la próxima semana, asegura en la red social que es una "Victoria porque parece que no estamos tan dormidos y nos atrevemos a señalar mensajes que blanquean el fascismo y el franquismo, por mucho poder que tenga el organizador". Después ha dicho: "Reparación ya que he sido vejado por una multitud de amigos de Reverte, y descalificado por el propio escritor, quien un sábado me alababa públicamente y al día siguiente me defenestraba. No han jugado limpio". Para el novelista, ellos "Han mentido públicamente. Los invitados no sabíamos la nómina de invitados -el propio Vigorra me pidió disculpas por haber dicho lo contrario y me aseguró que matizaría estas palabras-, y el título nunca llevó signos de interrogación, tal como afirmaba Arturo ayer en varios periódicos. Por suerte, Internet tiene memoria. La mentira hace ruin al ser que la blande".
Uclés ha proseguido diciendo que "También se atrevió Reverte a decir que mis lectores deberían replantearse reconsiderar si merece la pena que sigan leyéndome. ¡Qué declaración tan osada y miserable! Y todo esto por decir el pasado sábado, de forma educada y sin nombrar a ningún organizador, que estaba incómodo y no quería acudir. Y el ruido que formaron… Llevo dos años recorriéndome el país. Hablé de memoria histórica en casi más de trescientos actos y dirigí un podcast con cincuenta intelectuales de ideal político distinto. No tengo miedo al diálogo, como he demostrado de sobra, pero nunca conversaré con aquellos que desean derribar los derechos sociales que tanto nos costó levantar, tampoco con criminales de guerra. Ni secundaré ningún acto en el que participen. Jamás".
Para terminar ha afirmado: "Hay cientos de actos en torno a la memoria. Y decenas de asociaciones para la recuperación de la memoria histórica. No todo se acaba en Sevilla. Al contrario. ¿Qué se decía cuando se brinda? ¡Ah, sí! ¡Salud!
