Si la
UEFA quería una
Champions en otra dimensión, la de ayer fue otra noche espectacular. El vaivén de resultados con remontadas en varios campos deparó una frenética última jornada en la que el
Barça empezó noveno, llegó a estar 13º y acabó quinto tras la remontada ante el F
C Copenhague (4-1). Misión cumplida y a octavos de final directamente con la vuelta en casa aunque con la amenaza de un posible duelo ante el
Paris Saint-Germain. El no va más. El vigente campeón fue incapaz de derrotar en casa al
Newcastle (1-1), que también puede cruzarse con el
Barcelona en octavos.
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