Por primera vez la esperanza de vida en España supera los 84 años. Vivimos cada vez más y somos uno de los países más longevos del mundo. Un dato histórico que refleja no solo los avances en medicina y tecnología, sino también la importancia creciente que tienen los hábitos saludables, el ejercicio, las relaciones sociales y, como no, la alimentación. Y en este contexto la literatura científica vincula a patrones alimentarios basados en plantas, verduras, frutas, legumbres, frutos secos y cereales integrales, además de a un consumo moderado de pescado y muy bajo en carnes procesadas y ultraprocesadas, la característica de tener un mayor índice de longevidad. Modelos como la dieta mediterránea o las dietas de las 'zonas azules' se asocian con menor mortalidad , menos enfermedad cardiovascular y telómetros más largos, un marcador de envejecimiento biológico más lento. También en este sentido destaca como tendencia el papel de los alimentos fermentados y de la salud de la microbiota en la inflamación y el envejecimiento. Algo que concuerda con lo dicho en una de sus últimas publicaciones digitales el doctor Sebastián La Rosa , especialista en longevidad y divulgador en plataformas digitales, que insiste en que «la dieta más asociada a vivir más y mejor es la dieta mediterránea». No obstante, el divulgador argentino recuerda que no existe una única dieta mediterránea. «Cuando hablamos de ella, en realidad nos referimos a patrones específicos de Grecia, el sur de Italia y algunas regiones de España, no a todo el Mediterráneo». Un modelo que prioriza el uso del aceite de oliva virgen como principal fuente de grasa, el consumo abundante de frutas y verduras, legumbres, frutos secos, granos enteros y pescado. También fomenta un bajo consumo de sal, la incorporación de hierbas y especias para dar sabor, y una ingesta moderada de vino tinto. En su opinión, estos patrones, combinados con un estilo de vida activo y socialmente conectado, ayudan a mantener una microbiota intestinal saludable, clave para controlar la inflamación y ralentizar el envejecimiento biológico.