A punto de cumplirse un año del infausto traspaso de
Luka Doncic a los Lakers, de esa trágica noche en la que Dallas renunció a su hijo predilecto y a su futuro,
Cooper Flagg hizo una proclama más de salvador a la vez que de jugador generacional bramando en la misma Dallas. Flagg, el adolescente número 1 del draft que deslumbra con todos los agobiantes focos en él, cometió la locura a sus 19 años de dispararse a unos 49 puntos que ni
LeBron James logró cuando era llamado
The Chosen One, con 43 como tope a las 19 primaveras. Pese a ello, los Charlotte Hornets de su amigo que apunta a ser archirrival,
Kon Knueppel, le aguaron la fiesta (121-123) a un Flagg que estableció el récord anotador de un adolescente en la NBA.
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