Con las aguas sanitarias aún revueltas por el polémico examen MIR 2026 , uno de los más cuestionados de los más de 50 años de historia de la prueba, y la reforma del Estatuto Marco , las dos grandes cuestiones que tiene actualmente en jaque al ministerio de Mónica García, la directora general de Ordenación Profesional del departamento, Celia Gómez, deja su cargo para dirigir la Fundación para la Investigación Biosanitaria del Principado de Asturias (Finba). La marcha de Gómez, que ha lidiado directamente con García en los dos grandes frentes abiertos con el sector, se produce en un momento de máxima sensibilidad con los facultativos y días después de haberse realizado la prueba de Formación Sanitaria Especializada (FSE), lo que algunos sectores consultados por ABC, «vinculan directamente con su marcha». La incorporación de Gómez, que sustituirá en el cargo a Faustino Blanco, se realizará de manera inmediata, en un plazo aproximado de diez días, con el objetivo de garantizar la continuidad y el impulso de la actividad investigadora y gestora de Finba, según indican a Ep fuentes de la Fundación. Portavoces del ministerio han confirmado a ABC la salida de Gómez, aunque la desvinculan de la polémica generada por el examen MIR. Aseguran que la hasta ahora responsable de Ordenación Profesional ha decidido «voluntariamente» dejar el cargo y asumir la dirección de la Fundación y recuerdan, en este sentido, que Gómez es asturiana. El patronato del Finba aprobó por unanimidad el jueves que Gómez se ponga al frente. El acuerdo contempla que la retribución del puesto esté homologada y sea equiparable a la de una gerencia de área del sector sanitario, según indican fuentes próximas al patronato de la Fundación. Celia Gómez es licenciada en Económicas y Empresariales por la Universidad de Oviedo. Cuenta con un máster en Economía de la Salud y Dirección de Organizaciones Sanitarias, cursado en la Universidad de Granada y la Escuela Andaluza de Salud Pública. Su formación incluye, además, una especialización como Experta en Salud Pública y Género en la Escuela Nacional de Sanidad, en Madrid. También realizó el curso de Doctorado del programa de Economía, Gestión y Control de Entidades y Políticas Públicas del Departamento de Economía Aplicada, Economía Financiera y Contabilidad de la Universidad de Granada. Recientemente, Mónica García agradecía la labor de Gómez en la negociación del Estatuto Marco. En la rueda de prensa en la que la ministra de Sanidad anunciaba el acuerdo con los sindicatos UGT, CCOO, CSIF Y Satse para sacar adelante un nuevo texto sin la aprobación de los médicos, la todavía entonces directora general de Ordenación Profesional seguía la comparecencia desde primera fila. «No quería olvidarme de nuestra Celia Gómez y de todo el equipo de Ordenación Profesional que habéis estado trabajando incansablemente, con una sonrisa siempre y sabiendo cuál era el fin de este Estatuto Marco», le dedicó García. Pero Gómez deja el ministerio con otra gran polémica: el desarrollo del examen MIR de este año. El caos empezó ya el pasado verano, con la dimisión en bloque del comité de expertos que preparaba la prueba por discrepancias con el ministerio, como adelantó ABC . Después llegaron los fallos en la inscripción o el retraso en la publicación de las listas de admitidos. El enfado entre los opositores aumentó porque esos listados salieron con errores, de manera que el ministerio permitió también presentarse a los no admitidos, que debían presentar un recurso de alzada. La prueba también recibió críticas, con erratas, imágenes de mala calidad y una bibliografía en la que Sanidad hacía referencia a manuales de academias privadas, cosa que luego sustituyó.