El pueblo de la sierra de Madrid en el que se puede disfrutar de la nieve en fin de semana: dónde está y cómo llegar en transporte público
La nieve que cayó el miércoles se derritió con rapidez. La borrasca Kristin pintó de blanco gran parte de la comunidad de Madrid a mitad de semana, pero a las pocas horas dio paso a un viento que lo secó todo. En la Sierra de Guadarrama, al noroeste de la región, todavía hay un pueblo donde se puede encontrar esta nieve y disfrutar de lo que queda de ella. Muchos madrileños se quedaron sin vivir la cara más alegre de este elemento y ahora podrían aprovecharlo. Ahí se encuentran los últimos muñecos y los ángeles de nieve, las guerras de bolas y el reto de hacer la bola más grande de la temporada. Además, su ubicación lo hace fácilmente accesible en coche y transporte público. Hablamos de Los Molinos , un municipio a 1046 metros de altitud al noroeste de la capital. Comparte algunos límites de su extensión con otros pueblos famosos por su nieve, como Cercedilla y Guadarrama. Al contrario que sus vecinos, este lugar es más desconocido y por tanto su nieve está más intacta . Allí Kristin dejó alrededor de 15 centímetros de nieve el miércoles , una capa considerable que se ha mantenido gracias a las precipitaciones del viernes. Las temperaturas bajo 0 ºC que se registran por la noche permiten que la nieve siga intacta para verla en una excursión del fin de semana. Un grupo de interesados en esta nieve podría acercarse al pueblo desde la capital en 40 minutos. Luego, recorrer sus calles hasta llegar a una ladera cercana y pasar el día en su paisaje blanco y con vistas a la ciudad. Se puede llegar con facilidad en coche. El viaje dura 40 minutos y lleva a los excursionistas por la A-6 hasta Guadarrama , donde se incorporan a la M-614 hasta llegar a Los Molinos. El municipio cuenta con varias zonas habilitadas para aparcar los coches. También se puede llegar hasta Los Molinos en transporte público. El pueblo está conectado con la capital a través de los servicios de autobuses y tren. Las líneas 684 y 688 de bus salen del intercambiador de Moncloa y llegan al centro del pueblo en menos de una hora. El cercanías pasa por allí en la línea C8b . Es un pueblo que permite pasar el día con comodidad. Se puede comprar algo de comida en los supermercados y tiendas locales, o disfrutar de su gastronomía . Hay casi 20 restaurantes que ofrecen en su carta una combinación de tradición, platos preparados, tapas y hasta sabores orientales y mexicanos.