Gisela Valcárcel fue cargada por bailarín y cortó la humisha en concierto de Explosión de Iquitos
El 31 de enero no fue una fecha cualquiera para la Amazonía peruana. La agrupación Explosión de Iquitos celebró sus 28 años de trayectoria en un evento que tuvo como invitada principal el retorno de una de las figuras más icónicas de la televisión nacional: Gisela Valcárcel. Tras casi tres años de ausencia de los escenarios, la conductora reapareció en la ciudad conocida ‘Isla Bonita’ para asumir el rol de madrina de la orquesta.
La entrada de Gisela Valcárcel estuvo diseñada bajo una atmósfera de expectativa. Oculta tras un despliegue de Alas de Isis, unas telas plisadas que los bailarines manejaron para cubrir su figura, la animadora fue revelada ante cientos de asistentes luciendo un traje completamente dorado.
Fiel a las costumbres que marcaron su carrera en la pantalla chica, lo primero que hizo Gisela al quedar frente al público fue realizar su clásico ritual: se agachó para tocar el suelo del escenario con la mano derecha, llevó sus dedos a la frente y se persignó mirando hacia el cielo, gesto que fue acompañado por su característica cortina musical.
Un nuevo inicio en la selva
Durante su animación, Valcárcel se dirigió a los iquiteños con un mensaje de agradecimiento. La conductora confesó que este viaje representa el punto de partida de su preparación profesional para volver a la televisión este año. “Quería empezar lo que llamo una serie de momentos que quizá me lleven a presentar el show este año, pero quería empezarlo aquí”, señaló ante la audiencia, confirmando que su retorno al formato de su programa sabatino es un hecho.
Asimismo, aclaró que su presencia en el aniversario era una deuda de honor. Según relató, la invitación de Explosión de Iquitos fue extendida hace tres años, pero diversos compromisos postergaron su participación. Valcárcel también recordó el vínculo afectivo que la une a la ciudad, mencionando que es un lugar que su hija, Ethel Pozo, también ha frecuentado desde su infancia. "Yo he venido hace muchos años, en este lugar mi hija ha pasado grandes momentos de su infancia", expresó emocionada.
Tradición y pandilla
La parte protocolar dio paso a la fiesta tradicional. Lejos de la formalidad, Gisela Valcárcel se integró a las costumbres locales. Cargada en hombros por un bailarín, la ahora madrina de la agrupación participó de la pandilla, recorriendo alrededor de la humisha (árbol decorado con regalos).
Entre risas y el calor característico de Iquitos, la conductora participó en el derribo del árbol y ayudó a repartir los presentes entre el público que rodeaba el escenario. Con esta participación en la popular "La isla bonita", Gisela Valcárcel cierra un ciclo de silencio y marca el inicio de lo que será su regreso a las pantallas nacionales este 2026.
