Luis Paadín revela qué uva gallega es capaz de inspirar como un cuadro
Una trayectoria consagrada al vino gallego
Con más de 30 años de experiencia en el sector, Luis Paadín se ha consolidado como uno de los principales embajadores del vino en Galicia. Autor de múltiples guías enológicas, organizador de catas profesionales y asesor en proyectos de denominación de origen, Paadín es una figura clave en la proyección nacional e internacional de los caldos gallegos.
Su trabajo ha sido reconocido con premios de prestigio, y es habitual en ferias, congresos y publicaciones especializadas. Esta vez, sus palabras han resonado con especial fuerza en el sector vitivinícola.
Una comparación que da que hablar
Durante su conversación con La Voz de Galicia, Paadín expresó que existe una uva gallega capaz de plasmarse como un pintor. La comparación no es gratuita: según el sumiller, dicha variedad tiene la capacidad de capturar el paisaje, el clima y la tierra como si de una paleta cromática se tratara.
Sin mencionar en un primer momento cuál es esa variedad, el experto ha puesto el foco en cómo el vino puede ser una forma de expresión artística, una herramienta sensorial que va más allá de lo gustativo.
El valor de lo autóctono como identidad sensorial
Galicia cuenta con más de 30 variedades de uva autóctonas registradas, lo que representa una de sus mayores riquezas vinícolas. Sin embargo, no todas ellas logran representar con la misma precisión su lugar de origen.
Paadín insiste en que solo unas pocas poseen esa cualidad expresiva que permite al consumidor identificar el terruño a través del paladar. Para él, esa conexión entre la tierra y el vino es lo que otorga alma a una botella.
La uva que Luis Paadín eleva al nivel de arte
La variedad a la que se refiere es la Godello, una uva blanca originaria del noroeste peninsular y cada vez más apreciada fuera de Galicia. Paadín afirma que esta cepa tiene la capacidad de transmitir con fidelidad la esencia del terreno donde se cultiva, lo que convierte cada vino en una suerte de “cuadro líquido”.
El sumiller destaca que, en las manos adecuadas, la Godello es capaz de “interpretar” el paisaje como lo haría un pintor impresionista: cada añada, cada parcela y cada bodega se traducen en matices únicos que estimulan todos los sentidos.
Godello: expresión, precisión y elegancia
Esta variedad se ha convertido en una de las más prometedoras del panorama vitivinícola español. Aunque durante décadas estuvo en segundo plano frente a otras uvas como la Albariño, la Godello ha resurgido con fuerza gracias al trabajo de bodegueros y expertos como Paadín.
Según estudios del Instituto Galego da Calidade Alimentaria, la Godello muestra un perfil aromático complejo, con notas florales, herbáceas y minerales, que varía notablemente según el suelo y la altitud. Su buena estructura y potencial de guarda la convierten en una opción ideal para vinos de alta gama.
Un mensaje claro al sector
Las declaraciones de Paadín no son solo una alabanza a una variedad concreta, sino también un llamado a la valorización del producto local desde un enfoque cultural. El vino, asegura, debe ser entendido como una forma de lenguaje sensorial que nos habla del lugar donde nace.
“No es lo mismo hacer vino que expresar un paisaje”, dijo el sumiller en su entrevista. Y en ese sentido, invita a consumidores, bodegueros y distribuidores a mirar más allá de las etiquetas y descubrir la historia líquida que se esconde en cada copa.
Una mirada artística sobre el futuro del vino gallego
Para Paadín, el futuro del vino gallego pasa por reivindicar la expresividad de sus uvas autóctonas. La Godello, con su capacidad para narrar visual y gustativamente su entorno, se convierte en símbolo de esa identidad enológica con vocación artística.
Y en un mercado global donde las diferencias marcan el éxito, quizás el secreto no esté en competir, sino en emocionar. Como un cuadro que no solo se mira, sino que también se saborea.
