Qué responder si te faltan el respeto en el trabajo, según un experto en oratoria
En un ambiente laboral negativo, los comentarios degradantes o irrespetuosos entre jefes y compañeros pueden llegar a afectar a la salud mental de los empleados. Por ello, es habitual que, llevados por la emoción del momento, el trabajador tienda a reaccionar sin pensar en las consecuencias que estas pueden tener en su carrera profesional.
Por ello, el experto en oratoria Alberto Aguelo, comparte a través de su perfil de TikTok diferentes respuestas útiles a la hora de enfrentarse a faltas de respeto o intentos de ridiculización en el entorno laboral. "Lo inteligente es mantenerte por encima, actuar con liderazgo" aunque no se sea el jefe, ya que si no se corre el peligro de "entrar en el juego" del incitador.
La base principal de estas recomendaciones es establecer unos límites claros y directos desde el principio. Ya sea introduciéndolos con humor o apelando a la posibilidad de resolverlo en privado, es esencial mantener la calma y recordar que no se tolerarán faltas de respeto ni vejaciones dentro del ámbito laboral. Ello no solo mejorará las dinámicas entre los compañeros, también contribuirá a cuidar "tu puesto y tu reputación".
Las tres frases psicológicas para enfrentar faltas de respeto en el entorno laboral
En primer lugar, Aguelo recomienda establecer un "límite directo" con el objetivo de parar la dinámica negativa de la conversación y dejar en mal lugar a la otra persona. Para ello, el experto recomienda frases como "esto es una falta de respeto y además te deja mal a ti. No voy a tolerar más faltas de respeto y menos en público", con las que se interrumpe la situación sin llegar a caer en las provocaciones y destacando la mala conducta de la otra persona.
Por otra parte, aconseja utilizar el humor como un elemento disruptivo, que ayuda a amenizar el ambiente negativo y restablecer el control sobre quien realiza la broma. Por ello, frases como "esto no es un bar, es una empresa", con un carácter más informal, son un inicio ideal para introducir límites y ordenes más directos como "así que respeto y seguimos", que paren la negatividad de la conversación y restablezcan el liderazgo en quien la pronuncia.
Por último, sugiere frases que hagan referencia a hablar en un entorno privado. Con ello, además de cortar la conversación desde un primer momento, se consigue que evitar que el incitador logre ese papel protagónico que está buscando. El ejemplo que aporta Aguelo es: "Si esto es algo personal, lo hablamos en privado. Ahora volvamos al tema que estábamos comentando". Una frase que aporta liderazgo y redirige la conversación al tema inicial, sin justificarse.
Mantener la calma y establecer límites son las dos recomendaciones esenciales que realiza Alberto Aguelo al final de su vídeo. Recordando que la autoridad en una empresa no la sostiene un cargo, sino la actitud que se tiene ante los imprevistos y los conflictos que surgen a lo largo de la jornada laboral. Por lo que una correcta gestión de estas situaciones puede aportar beneficios para la carrera profesional del trabajador
