Carmen Lomana tiene el look de aeropuerto definitivo para viajar con estilo a A Coruña (y no renunciar a la elegancia)
Viajar en avión suele ser el momento en el que muchas renuncian al estilo en favor de la comodidad. Sin embargo, Carmen Lomana vuelve a demostrar que ambas cosas no solo son compatibles, sino que pueden convivir con absoluta naturalidad. Su último desplazamiento rumbo a A Coruña se ha convertido en una auténtica lección de moda práctica, elegante y muy consciente del contexto.
Lejos de estilismos improvisados o excesivamente deportivos, la empresaria y socialite ha apostado por un look de aeropuerto impecable, pensado para viajar, caminar por la terminal y bajar del avión manteniendo intacta su imagen sofisticada.
Un traje de cuadros que eleva cualquier viaje
La pieza central del estilismo es un traje de chaqueta y pantalón de cuadros en tonos tierra, un clásico que Carmen Lomana domina como pocas. El corte es estructurado, elegante y favorecedor, pero sin rigidez excesiva, lo que lo convierte en una opción perfecta para un trayecto aéreo.
Este tipo de traje funciona como un auténtico comodín: es cómodo para viajar, estiliza la silueta y permite adaptarse con facilidad a distintos momentos del día. En clave aeropuerto, además, transmite autoridad, seguridad y una imagen cuidada sin parecer forzada.
La clave está en las capas
Bajo la americana, Carmen opta por un jersey negro de cuello alto, una elección tan sencilla como inteligente. Este tipo de prenda aporta abrigo —imprescindible en aviones y aeropuertos— y actúa como base neutra que equilibra el estampado del traje.
El cuello alto, además, eleva el conjunto y refuerza esa sensación de elegancia clásica que caracteriza su estilo. No hay excesos ni adornos innecesarios: todo está pensado para sumar.
Botines, bolso y accesorios bien elegidos
En los pies, la socialite se decanta por botines de tacón medio en tono marrón, una alternativa perfecta a los tacones altos cuando se trata de viajar. Aportan altura, estilizan y resultan mucho más funcionales para caminar por la terminal o esperar en la puerta de embarque.
El bolso, de tamaño medio y diseño estructurado, completa el look desde la coherencia: práctico, elegante y acorde con el conjunto. A esto se suman joyas discretas pero reconocibles, como pendientes clásicos y un broche que añade un toque personal sin sobrecargar.
El truco del look de aeropuerto que siempre funciona
Este estilismo resume a la perfección la fórmula que Carmen Lomana aplica desde hace años: prendas clásicas, bien cortadas, tejidos de calidad y una paleta cromática armónica. Nada es casual, pero tampoco parece excesivamente calculado.
El resultado es un look de aeropuerto que sirve de inspiración real, especialmente para quienes buscan viajar cómodas sin caer en el chándal ni en estilismos excesivamente informales.
Elegancia que no entiende de edades ni destinos
A sus más de siete décadas, Carmen Lomana sigue demostrando que el estilo no depende de la edad ni del destino, sino de saber elegir bien. Su viaje a A Coruña se convierte así en una nueva prueba de que la elegancia auténtica también se lleva entre maletas, salas de espera y vuelos nacionales.
Un look funcional, sofisticado y absolutamente atemporal que confirma que, incluso en tránsito, Carmen Lomana sigue siendo un referente indiscutible de moda.
