'Reinas infieles': una historia de dolor, humillaciones, desprecios... y cuernos
La escritora y periodista Carmen Gallardo (Madrid, 1965) rescata las vidas de doce reinas que se rebelaron ante sus matrimonios o su papel en la sociedad en 'Reinas infieles', un libro de divulgación histórica que combina la biografía con el análisis de cuestiones políticas esenciales.
En una entrevista con EFE, la autora ha explicado que las reinas siempre han sido "la cara amable del poder", pero con este libro desvela "qué se ocultaba detrás de las sedas y los brillantes" y expone "una cara completamente distinta" de las soberanas.
La obra recorre la trayectoria de doce monarcas, desde el siglo XII hasta el XX, entre las que se encuentran Urraca de León, Isabel de Francia -la Loba-, Juana de Avís, Catalina de Médicis, Catalina la Grande, Isabel de Borbón-Parma, Carolina de Brunswick-Wolfenbüttel o Isabel II.
Moneda de cambio
Detrás de sus nombres grandiosos, hay "mucho dolor, humillaciones y desprecios", afirma Gallardo, en alusión a que estas mujeres eran usadas como moneda de cambio, víctimas de violencia y bulos.
"En los próximos años estaremos en la Europa de las reinas", señala la autora sobre las próximas sucesiones de las monarquías europeas, un futuro que augura muy distinto, aunque -advierte- "evolucionan las sociedades, pero hay algo que permanece, y es la mirada patriarcal hacia las mujeres, sean reinas o no".
Por eso, a Gallardo le parecía importante contar cómo históricamente el patriarcado ha "denostado gobiernos y reinados atacando la moral de las mujeres", como le sucedió a Catalina la Grande: "Una gran estadista, reina y política, que construyó el gran imperio ruso, amplió las fronteras hasta el punto de que Putin intenta ahora recuperar el territorio de esos tiempos. ¿Y qué trasciende de Catalina? Sus amantes", reflexiona.
El doble rasero de la historia
En este sentido, la autora resalta el doble rasero con el que se juzga a reyes y reinas: "esto no pasa con los reyes, cuando todos han tenido amantes también, era inimaginable que no tuvieran. Ser amante del rey era incluso un estatus perseguido y ansiado".
Admite que es difícil separar la vida personal de la política de estos personajes, porque "la figura política de la monarquía es la familia", unos valores que siguen vigentes ya que "la institución necesita orden para sobrevivir en el siglo XXI".
Escribir la historia de ellas
Para elaborar estas semblanzas, ha leído numerosas tesis y trabajos académicos, ha buscado y traducido periódicos de la época, y consultado con profesores y catedráticos; pero existe siempre una dificultad extra por la escasez de información sobre ellas.
"De los reyes tenemos historias de batallas, y ellas no estaban en la batalla", apunta la autora, que menciona a Urraca de León. Sabemos de ella por lo que escribieron "monjes y canónigos desde una postura absolutamente misógina, que no acepta que las mujeres sean titulares de condados o reinos" y atacaban a la soberana sin valorar que fue "una reina importante que defendió su territorio, que blandió la espada como hacían los demás reyes".
Mujeres sin tumba ni honor
Otro caso reseñable es el de Isabel de Francia, la Loba, de la que "hemos recibido pasajes literarios reescritos muchos siglos después para defender la figura de Eduardo II", y que defendían la homosexualidad de este rey atacando a la Loba, "supuesta autora intelectual de su muerte".
Muchas de ellas son "víctimas de la historia", como Juana de Avís, que pasó a la historia como la Beltraneja y ni ella ni su hija tienen tumba, aunque fueron "una reina de Castilla y una princesa de Asturias"; u olvidadas, como Isabel de Borbón-Parma, "una mujer preparada, curiosa, que rechazaba el papel de paridora" y cuya rebelión fue "escribir y amar a su cuñada".
"La historia la escriben los vencedores", recuerda la escritora, quien pese a esta realidad celebra que actualmente "se están recuperando muchas vidas e historias".
Y al igual que "estamos descubriendo escultoras, científicas u otras mujeres que han estado ocultas a lo largo de la historia", Gallardo comparte las historias de estas reinas que "merecen ser recuperadas".
