San Siro, estadio mítico que será olímpico antes de su demolición
El estadio Giuseppe Meazza o San Siro, por el barrio en el que se encuentra, vivirá el viernes con la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026 uno de sus últimos momentos de esplendor internacional.
El pasado septiembre, las autoridades locales de la capital económica italiana aprobaron la venta a los dos clubes por 197 millones de euros (229,5 millones de dólares) de terrenos públicos de algo más de 28 hectáreas.
Inter y Milán abandonarán el actual estadio una vez que el nuevo, situado en las inmediaciones, esté terminado. El objetivo es que esté operativo para la Eurocopa 2032, que Italia coorganizará junto a Turquía.
El nuevo estadio impulsado por los dos clubes, propiedad ambos de fondos de inversión estadounidenses, tendrá capacidad para 71.500 espectadores y estará al oeste del recinto actual, en una zona que en estos momentos ocupan un parque y una zona de estacionamiento que se usa los días de partido.
El actual San Siro está ya vetusto para los requerimientos actuales de la UEFA y le fue denegada la sede de la final de la Liga de Campeones de 2027, finalmente atribuida al Metropolitano de Madrid, de reciente construcción.
Por ello la ceremonia de apertura olímpica de este viernes, que además de San Siro se celebrará de manera simultánea en otras tres sedes de estos Juegos (Cortina d’Ampezzo, Livigno y Predazzo), tiene un valor especial para «La Scala del fútbol», un apodo que alude al nombre de la prestigiosa Ópera milanesa.
Un siglo de historia
El estadio de San Siro fue inaugurado con un derbi entre Inter y AC Milan, el 19 de septiembre de 1926, y en su siglo de vida ha albergado grandes noches de fútbol, acogiendo choques del Mundial, de la Eurocopa, de la Liga de Campeones y de la selección italiana.
Inicialmente era propiedad del AC Milan, antes de ser comprado por la ciudad en los años 1930.
El Inter lo hizo también su casa en 1947 y desde entonces ha sufrido diversas remodelaciones, la última de envergadura para ser modernizada antes del Mundial de Italia 1990.
En aquellas obras se añadió un tercer anillo al estadio, lo que dio al insigne coliseo de hormigón un aspecto más futurista, con columnas exteriores en espiral y un llamativo techo rojo, que tres décadas después forman ya parte del imaginario colectivo.
San Siro también funciona como uno de los principales escenarios de conciertos en Italia, especialmente desde que el mito del reggae Bob Marley actuó allí en 1980.
Los Rolling Stones, David Bowie o estrellas actuales como Beyoncé o Taylor Swift… El estadio ha acogido conciertos de grandes nombres internacionales y también de ídolos locales como la banda de rock Maneskin.
Icono de la ciudad
Se espera que el nuevo San Siro esté terminado para finales de 2030, después de que el asunto sobre el estadio protagonizara un culebrón en los últimos años, con encendidos debates.
Para muchos, demoler San Siro será tirar abajo un símbolo de Milán, un icono de la ciudad, y en 2023 ya se conseguirá terminar con un primer plan de los clubes para derribar el estadio.
La aprobación del proyecto en 2025 pone en cualquier caso una fecha de caducidad aproximada al estadio, por lo que estos Juegos Olímpicos, donde San Siro únicamente albergará la ceremonia de apertura, suponen casi un canto de cisne para un estadio que tiene un lugar dominante en la historia del deporte.
(05/02/2026)
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