"Es incómodo, pero es lo que hay". Esta frase resume estos días el ambiente en la calle San Francisco de Alicante, conocida popularmente como la calle de las Setas. Y es que esta semana han arrancado las esperadas obras de remodelación de una de las vías más transitadas de la ciudad, con el compromiso municipal de que los trabajos estarán terminados antes de Semana Santa. Mientras tanto, la imagen ha cambiado por completo: vallas ocupando parte del recorrido, setas desmontadas, obreros lijando el pavimento y turistas fotografiando los huecos que han quedado en el suelo.