Las sucesión de borrascas y su casi incesante lluvia correspondiente no dan tregua. Un nivel de precipitaciones acumulado en los últimos días es tal que hace que las crecidas de los ríos mantengan en alerta a varios puntos de Castilla y León ante los riesgos de inundaciones por unos cauces que ya se han desbordado, anegando campos, comiéndose las riberas y saltando incluso al asfalto, además de provocar desprendimientos en un terreno que ya no puede absorber más. Uno de los puntos que más preocupa es Palencia, donde el delegado territorial de la Junta, José Antonio Rubio, declaraba este viernes la situación 1 de la fase de emergencia del Plan de Protección Civil ante el Riesgo por Inundaciones de Castilla y León (Inuncyl) como medida de precaución, ante el comportamiento de varios ríos de la provincia. Una medida que afecta principalmente al río Carrión, a su paso por Villoldo y Husillos, y al río Valdavia, en la zona de Castrillo de Villavega y Abia de las Torres. Además, se mantiene vigilancia sobre los ríos Cueza y Ucieza, en función de las predicciones meteorológicas, la información hidrológica y la situación de presas y embalses. Una situación ante la que las autoridades reiteraban el «llamamiento a la responsabilidad de los ciudadanos» para que sigan las recomendaciones de seguridad y precaución, pues »es fundamental para garantizar la seguridad de todas las personas». También desde el Ayuntamiento de la capital palentina pedían a los vecinos «prudencia absoluta» ante una nueva crecida del río Carrión a su paso por la ciudad. Si bien evoluciona de forma progresiva y, en principio, está dentro de los parámetros de seguridad, si bien ya se han adoptado medidas preventivas, informa Ical. Por otra parte, la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) mantenía la vigilancia con medio centenar de avisos en una veintena de cauces ante el incremento inusual de los caudales a consecuencia de las lluvias de los últimos días. De ellos, a última hora de la tarde de este viernes casi una decena se encontraban en alerta roja, con León, Soria, Palencia, Segovia, Soria y León, como los territorios más afectados. El temporal de lluvia provocaba este viernes el corte por inundación de catorce carreteras secundarias a su paso por Castilla y León, mientras que otras seis permanecían cortadas por nieve -con camiones ya embolsados de nuevo en Zamora- o hielo y otras cuatro por desprendimientos. También derrumbe sobre la vía de la línea de ferrocarril convencional entre Puebla de Sanabria (Zamora) y Orense, que permanecerá cerrada al menos tres días, según informaban desde Adif. O la caída de un muro que forma parte de una noria del siglo XVIII de las huertas del antiguo monasterio de San Vicente, ubicado en la calle Vaguada de la Palma, en Salamanca Capital. En Soria, el monasterio de San Juan de Duero tenía que cerrar sus puertas durante la mañana por el aumento del caudal del río Duero a su paso por la capital obligó a no permitir visitas, aunque abría por la tarde. Y el final de la borrasca que está encima no parece el final de las lluvias, pues las previsiones meteorológicas apuntan a la llegada de Marta, que prevé dejar precipitaciones también en forma de nieve de hasta 20 centímetros en los próximos días en la Comunidad. Así, de cara a este sábado la Aemet sitúa en aviso naranja a varios punto de León, Ávila y Zamora y en amarillo a parte de Soria, Burgos, Salamanca y Palencia.