La nueva novela de Uclés ya es la más vendida en Amazon
'La ciudad de las luces muertas' (Destino) ya es el libro más vendido en Amazon a pesar de llevar apenas unos pocos días a la venta desde que se publicase el pasado miércoles 4 de febrero.
Pese a la cantidad de voces críticas que se han escuchado contra su autor, el andaluz David Uclés, a raíz de cancelar su participación en el ciclo Letras en Sevilla, la novela, como la anterior de su autor (el bestseller 'La península de las casas vacías') se vende como rosquillas. Algo que los libreros ya vieron venir.
"El premio Nadal que ha recaído en David Uclés, creo que va a repuntar en ventas este año este premio y además tenemos ganas de saber cómo va a ser esa novela después del super éxito de La Península de las casas vacías", nos comentaba semanas atrás la librera Marta Bosque, de la librería Anónima de Huesca.
Asimismo, Mario Quintana, librero de 'La Selva Dentro', en Mérida, preguntado por la novedad editorial de 2026 que esperaba con más ganas, nos respondió que "Si hablase el librero es probable que el Premio Nadal de David Ucles. Son novedades que a conciencia te levantan un año literario. En contra de lo que ocurrió con Irene Vallejo tras no tener publicaciones después del éxito del Infinito, en este caso sí que vamos a seguir surfeando la ola de la Península".
¿De qué va la novela?
En 'La ciudad de las luces muertas', David Uclés construye un relato en el que la palabra, la pintura, la música y la escena actúan como la conciencia profunda de la sociedad; son ellas las que pueden iluminarla cuando todo parece perderse.
David Uclés rompe las fronteras del tiempo y del espacio, haciendo uso de su particular realismo mágico, y, durante un solo día, convierte a Barcelona en un lugar atemporal de encuentro entre artistas y escritores. Entre todos, de manera coral, intentarán reparar la herida que arrastra una ciudad de más de dos mil años de vida. La imaginación como trinchera ante el avance de la oscuridad. Y la palabra como arma de doble filo.
Un dominó de voces que ya no están, luces muertas que en el pasado nos acompañaron y que, aunque extintas, siguen arrojando su luz. Estos «fantasmas» reaparecen durante un día para mostrar a los lectores contemporáneos que, en épocas de oscuridad y de asfixia, el arte y la palabra son quizá las únicas formas de devolver la luz al pueblo. La imaginación como azada y escudo, y la esperanza como horizonte. Un ejemplo de cómo arrimar el hombro para salvar a toda una sociedad de sus males, ya sean el fascismo, la pérdida de libertades, la gentrificación, el turismo masivo o incluso la propia condición caduca del humano.
