Gabriel Nussbaum, experto en finanzas personales, revela su lista de "gastos prohibidos" que "evita a toda costa" para proteger sus ahorros
Gabriel Nussbaum, un educador financiero de 28 años afincado en Londres, ha compartido públicamente su estrategia de ahorro basada en evitar de forma metódica ciertos gastos que considera injustificados.
Según el experto, muchas decisiones cotidianas, aparentemente pequeñas, tienen un impacto acumulado devastador en las finanzas personales a largo plazo. Nussbaum, dedicado al asesoramiento financiero, ha enumerado las cinco partidas en las que se niega a gastar dinero, consejos que difunde a través de sus redes sociales para promover una gestión económica más consciente y eficiente.
El primer "gasto prohibido" para Nussbaum es la compra de un coche nuevo de concesionario. Conduce un Renault del año 2011 y afirma que, mientras funcione, no lo cambiará. Su razonamiento es puramente financiero: "En el primer año pierden entre un diez por ciento y un treinta por ciento de su valor. Eso, bajo ningún concepto, es una decisión inteligente".
El segundo punto de su lista es la ropa de marcas de lujo, a las que acusa de "aprovecharse de la clase media". Prefiere comprar prendas de calidad similar sin la etiqueta de prestigio, a menudo en tiendas como Uniqlo, destacando que muchas personas de éxito visten de manera simple y funcional.
La negociación, el interés compuesto y el café casero
Nussbaum tampoco paga el precio completo en compras relevantes. Aclara que no negocia el precio de una manzana, pero para gastos grandes siempre busca códigos de descuento, páginas de cashback, programas de recompensas o opta por productos de segunda mano o reacondicionados, si no encuentra una rebaja, prefiere esperar. Otro aspecto fundamental es dónde guarda su dinero.
Considera también que dejar fondos en una cuenta corriente sin rendimiento es un gasto en sí mismo, por lo que exige, como mínimo, una cuenta de ahorro que genere intereses y ofrezca liquidez.
El último hábito que evita es el café diario comprado en tiendas. Aunque reconoce que a veces lo compra, critica convertirlo en una rutina diaria, especialmente con los precios actuales en Londres.
En su lugar, invirtió en una cafetera doméstica, calculando que el ahorro le permitió amortizar el coste del aparato en menos de un año. Para Nussbaum, analizar la economía personal al inicio de cada mes es crucial para identificar y eliminar estos "gastos prohibidos", desviando la atención de consumos innecesarios que, según él, terminan condenando la salud financiera a largo plazo.
