Alcalde de Tequila golpeó en la calle a comerciante por negarse a pagar extorsión
Diego Rivera Navarro, alcalde de Tequila, Jalisco, detenido por autoridades federales, extorsionaba tanto a comerciantes ambulantes como a grandes empresas, entre ellas José Cuervo.
El edil buscaba obtener recursos para saldar una deuda con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), organización a la que compró la plaza por, al menos, 120 millones de pesos.
Para asegurar el cobro de las extorsiones, Rivera Navarro recurría a diversas prácticas, desde amenazas hasta agresiones físicas en la vía pública contra quienes se negaban a pagar, a quienes además advertía con entregarlos al CJNG.
Así lo establece la investigación en su contra realizada por la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), a la que El Financiero tuvo acceso.
Diego Rivera reprendía a quienes no pagaban su cuota en Tequila
Un informe de un agente de esta última dependencia documenta cómo el alcalde abofeteó en repetidas ocasiones, en la vía pública, a un hombre que vendía comida en una bicicleta, debido a que no cubrió la extorsión impuesta.
El hecho ocurrió, de acuerdo con el agente, el jueves 11 de diciembre pasado, en la calle Hidalgo, casi esquina con Luis Navarro, en el municipio de Tequila.
El informe precisa que, al dar seguimiento a la investigación en curso contra el alcalde, y al encontrarse en el sitio referido, el agente escuchó gritos. Al acercarse, observó al alcalde acompañado de ocho sujetos vestidos de civil y armados con rifles de asalto.
Estas personas rodeaban un triciclo metálico usado como puesto semifijo de venta de comida. Quien gritaba era el alcalde Rivera Navarro, mientras golpeaba al comerciante, propietario del negocio.
“Si para el día de mañana, cuando mi gente pase contigo y no tengas el dinero completo, te va a ir peor. ¡Me escuchaste!”, le gritaba, mientras continuaba con los golpes hasta provocarle sangrado nasal.
Después, Diego Rivera Navarro y sus acompañantes subieron a dos camionetas sin placas de circulación y se retiraron. El agente señaló que no intervino para no poner en riesgo la investigación ni la integridad del comerciante, quien más tarde rechazó atención médica por temor a represalias.
Artesano se endeudó para pagar extorsión a Diego Rivera
Otra víctima del alcalde, un comerciante de artesanías, relató que durante tres años vendió sus productos cerca de la plaza principal de Tequila sin inconvenientes, hasta la llegada de Rivera Navarro a la presidencia municipal, en octubre de 2024.
Sin explicación, autoridades municipales clausuraron su negocio. Posteriormente, se presentaron Diego López Ibarra, jefe de Gabinete del presidente municipal, y Juan Manuel Pérez Sosa, director de Seguridad Pública de Tequila.
“Me exigieron un pago de 50 mil pesos mexicanos para que pudiera volver a abrir mi local”, monto que decidió entregar. Sin embargo, ese pago marcó el inicio de una extorsión sistemática, pues tras recibir el dinero, Juan Manuel Pérez Sosa le impuso una cuota mensual.
“Me indicó que por órdenes del presidente municipal Diego Rivera Navarro tendría que pagar mensualmente 20 mil pesos mexicanos para poder continuar vendiendo mis artesanías, o de lo contrario me clausurarían nuevamente”.
El comerciante pagó esa cantidad hasta julio de 2025, cuando la enfermedad de su hijo le impidió completar el monto. Ante la solicitud de una prórroga, López Ibarra y Pérez Sosa le advirtieron que no se trataba de un juego.
“Pérez Sosa ordenó a policías que me sujetaran. Diego López Ibarra y Juan Manuel Pérez Sosa me golpearon y me dijeron que, si en dos días no entregaba el pago completo, me iría peor. En ese momento comenzaron a destrozar mi local”, narró.
Los funcionarios le dejaron un papel con varios números telefónicos para que se comunicara una vez reunido el dinero. Al no hacerlo, regresaron y privaron de la libertad al comerciante.
“Diego López Ibarra y Juan Manuel Pérez Sosa, junto con varios policías, me subieron a la fuerza a una patrulla y me cubrieron la cabeza con una tela. Ya dentro de la patrulla comenzaron a golpearme”.
El comerciante fue llevado ante el alcalde Rivera Navarro, quien lo golpeó en el rostro en varias ocasiones y le impuso una supuesta “multa” de 30 mil pesos. En realidad, se trató de un secuestro, pues los funcionarios llamaron a la esposa del comerciante y le advirtieron que, si no pagaba, su esposo sería entregado al CJNG para ser asesinado y desaparecerlo.
La familia realizó el pago y el comerciante recuperó la libertad. Posteriormente, cerró su negocio, comenzó a vender en un tianguis, continuó con pagos de extorsión en una cantidad menor y planea abandonar Tequila por temor a represalias contra él o su familia.
Diego Rivera amenazó de muerte a regidoras de Tequila
La investigación también incluye las declaraciones de dos regidoras del municipio de Tequila, quienes acusaron al alcalde Rivera Navarro de amenazas de muerte por no alinearse con sus actividades criminales.
“Soy regidora independiente del municipio de Tequila. Hoy vengo a señalar a la administración vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación. El presidente municipal Diego Rivera Navarro opera para dicho cártel en Tequila”.
Las funcionarias narraron que, durante la campaña electoral de 2021, el alcalde ordenó privar de la libertad a sus contrincantes Guillermo Cordero García y Julio García, luego de que se negaron a retirarse de la contienda.
“Guillermo se negó y ahí fue cuando Diego, con gente armada, lo levantó, lo obligó a renunciar y lo torturó”, señaló una de ellas.
Agregaron que el alcalde mantenía un acuerdo con el CJNG. “Diego pactó con este grupo el pago de 40 millones de pesos por año, provenientes del erario, a cambio de recaudar dinero para el cártel”, afirmaron.
También denunciaron extorsiones contra empresarios locales. A Carlos Hernández, propietario de La Cofradía, le exigieron seis millones de pesos y, tras negarse, clausuraron su fábrica. A la gasolinera Tequila, propiedad de Óscar Muñoz, le solicitaron siete millones. A la empresa José Cuervo le exigieron 60 millones de pesos.
