Tamara Falcó sabe que este es el look más pijo (y devoto) para ir a misa: traje de raya diplomática y medalla de la Virgen
La Cuaresma ha comenzado y, fiel a sus convicciones, Tamara Falcó no ha querido faltar a la cita. La marquesa de Griñón ha compartido un vídeo en el que anuncia el inicio de este tiempo litúrgico con un sencillo “Hoy empieza la cuaresma”, acompañado de un gesto sereno y una sonrisa luminosa. Pero más allá del mensaje espiritual, su estilismo vuelve a convertirse en tema de conversación.
Porque si algo domina Tamara es ese equilibrio entre tradición, elegancia clásica y un punto inconfundiblemente “pijo” —en el mejor sentido del término— que la ha convertido en referente de estilo conservador chic.
El traje de raya diplomática que nunca falla
Para acudir a misa en este inicio de la Cuaresma, Tamara ha apostado por un conjunto impecable: traje de raya diplomática en tono oscuro, compuesto por americana estructurada y pantalón a juego. Una elección que evoca sobriedad, disciplina y cierto aire masculino reinterpretado en clave femenina.
La raya diplomática, históricamente vinculada al uniforme ejecutivo y a la sastrería más clásica, se convierte en sus manos en una declaración de intenciones: orden, tradición y elegancia sin estridencias. No hay estampados llamativos ni colores vibrantes. Todo respira contención.
Bajo la americana, una camiseta blanca básica equilibra el conjunto y aporta luz al rostro. Es precisamente ese minimalismo el que refuerza la estética depurada del look. Tamara vuelve a demostrar que no necesita artificios para construir un estilismo sólido.
El jersey sobre los hombros: guiño preppy infalible
Si hay un detalle que eleva el conjunto y lo convierte en “marca Tamara” es el jersey colocado sobre los hombros. Este gesto, heredado del universo preppy y del imaginario más aristocrático, añade un matiz relajado sin romper la formalidad del traje.
El contraste entre la sastrería estructurada y el punto suave crea un juego de texturas interesante y muy favorecedor. Además, estiliza la silueta y enmarca el rostro, algo que Tamara suele cuidar con especial atención en sus apariciones públicas.
Este recurso estilístico, aparentemente sencillo, es en realidad uno de los códigos más reconocibles de su armario: clásico, conservador y siempre pulido.
La medalla de la Virgen de Tous: símbolo y firma personal
El verdadero foco del estilismo, sin embargo, está en su cuello. Tamara ha completado el look con la medalla de la Virgen perteneciente a su colección para Tous. Una pieza dorada de inspiración devocional que no solo aporta calidez al conjunto, sino que refuerza el mensaje espiritual del día.
La joya, de tamaño medio y estética tradicional, se convierte en el centro visual del estilismo al descansar sobre la camiseta blanca. El contraste entre el dorado y el blanco potencia su protagonismo y subraya la intención simbólica del look.
No es casualidad. En el inicio de la Cuaresma, la marquesa escoge una pieza profundamente vinculada a su fe y, además, a su faceta profesional como diseñadora. Tradición y negocio, espiritualidad y moda, perfectamente integrados en una sola imagen.
Tradición, fe y estética clásica: el sello Tamara
Este estilismo para acudir a misa resume a la perfección la identidad estética de Tamara Falcó. No busca tendencias efímeras ni efectos sorpresa. Prefiere apoyarse en códigos eternos: sastrería impecable, básicos luminosos y joyas con significado.
En un momento en el que el exceso domina las redes, ella apuesta por la contención. Y precisamente ahí radica su fuerza. Su look para iniciar la Cuaresma no es solo apropiado para la ocasión; es coherente con su narrativa personal.
Una vez más, Tamara demuestra que el verdadero lujo está en la sobriedad bien ejecutada. Y que, incluso para acudir a misa, se puede firmar uno de los estilismos más comentados del día.
