‘Huella Verde’ del BDP-SAM: desarrollo sostenible en comunidades vulnerables
En un contexto nacional marcado por los desafíos del cambio climático, la inclusión productiva y la reactivación económica con enfoque social, el Banco de Desarrollo Productivo – Sociedad Anónima Mixta (BDP-SAM) consolida su rol como actor estratégico del desarrollo sostenible a través de su Programa de Contribución Social “Huella Verde”, una iniciativa que fortalece capacidades productivas y genera oportunidades reales para poblaciones en situación de vulnerabilidad.
Junto a seis instituciones aliadas, el programa de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) está orientado a jóvenes y mujeres productoras, brindándoles herramientas prácticas para el desarrollo de emprendimientos con enfoque ambiental, resiliencia climática e impacto social, alineados a las necesidades y potencialidades de cada territorio.
Durante 2025, “Huella Verde” benefició a 400 personas en cinco departamentos del país, promoviendo respuestas locales frente a la crisis climática y consolidando modelos productivos más sostenibles. A través de procesos de capacitación, acompañamiento técnico y articulación territorial, el programa reafirma que el desarrollo económico es posible cuando se construye desde las comunidades.
PROGRAMA
De cara a 2026, el único banco de desarrollo de Bolivia proyecta ampliar el alcance del programa a 500 personas, que permitirá cumplir la meta trazada a cuatro años: 1.400 beneficiarios. Esta nueva etapa prioriza la creación de redes de comercialización, el fortalecimiento de alianzas estratégicas y la sostenibilidad de los emprendimientos impulsados, consolidando impactos de largo plazo.
El programa se implementó en alianza con seis organizaciones sin fines de lucro: la Fundación Wayna Tambo, la Fundación Natura, el Movimiento de Integración Gastronómico Alimentario (MIGA), la Mancomunidad de Municipios de Los Chichas, el Centro de Capacitación e Investigación de la Mujer Campesina de Tarija (CCIMCAT) y Promotores Agropecuarios (ProAgro).
APORTE
Cada institución aportó capacidades técnicas clave para impulsar iniciativas productivas con impacto ambiental y social en Santa Cruz (Municipio de Carmen Rivero Torrez y Camiri), Potosí (Cotagaita, Tupiza, Villazón y Atocha), Chuquisaca (Macharetí), Ciudad de Oruro y Tarija (Municipios de Entre Ríos, Yacuiba, Villamontes, Caraparí y Padcaya). Todas las acciones del programa se encuentran alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, reafirmando el compromiso del BDP-SAM con la agenda global de desarrollo.
Entre los principales resultados, la Fundación Natura fortaleció la cadena productiva apícola y promovió la conservación del bosque chaqueño en municipios de Chuquisaca, Tarija y Santa Cruz. En Oruro, junto a MIGA, se impulsó un proyecto que benefició a mujeres transformadoras de alimentos en mercados populares, promoviendo prácticas sostenibles y la preservación del patrimonio gastronómico local.
FORTALECIMEINTO
En el sudoeste potosino, junto a la Mancomunidad de Municipios de Los Chichas, fortaleció las capacidades de emprendedores en rubros productivos resilientes al cambio climático. CCIMCAT promovió el empoderamiento económico de mujeres y jóvenes del Chaco tarijeño mediante formación empresarial y procesos de digitalización.
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Por su parte, ProAgro implementó iniciativas productivas con jóvenes del municipio cruceño de Carmen Rivero Tórrez, a través de huertos familiares, apicultura y sistemas de cosecha de agua, mejorando la seguridad alimentaria y la generación de ingresos. Finalmente, la Fundación Wayna Tambo desarrolló una estrategia comunicacional innovadora, enfocada en sensibilizar a jóvenes mediante contenidos digitales sobre sostenibilidad y emprendimiento responsable.
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