La última ocurrencia de Trump: convertir almacenes en centros de detención de inmigrantes
Ante el notable aumento de detenciones llevadas a cabo por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos, el Gobierno de Donald Trump autorizó una expansión de 45 000 millones de dólares para aumentar la cantidad de centros capaces de albergar a los detenidos. Gracias a este aumento del presupuesto, los agentes del ICE están intentando comprar almacenes en diferentes estados para convertirlos en centros de detención para inmigrantes.
Según publica el diario británico "The Guardian", la cifra de personas migrantes detenidas por el ICE hasta enero de este año asciende a casi 70.000, un aumento considerable en comparación con el mismo periodo del pasado año, en el que se produjeron 14.500 arrestos. Por ello, el Gobierno de EE UU ha considerado oportuno adquirir instalaciones y naves para ampliar el número de centros operativos para albergar a los detenidos durante el proceso de deportación o solicitud de asilo.
Actualmente, el país norteamericano cuenta con 225 centros de detención en 48 estados diferentes, algunos de ellos localizados en cárceles locales y estatales. Para asegurar el funcionamiento de estos centros, el ICE trabaja en colaboración con empresas penitenciarias del sector privado como GEO Group, Inc. y CoreCivic, según informa la organización estadounidense Detention Watch Network, dedicada a la ayuda de migrantes detenidos y sus familias.
El aumento de estos centros medida no ha sido del agrado de los funcionarios estatales y de los ciudadanos, muchos de los cuales se han negado a vender sus propiedades ante la posibilidad de que acaben convirtiéndose en el lugar de retención de personas migrantes detenidas por el ICE. Por lo que han comenzado a tomar medidas legales para combatir la creciente presencia de este servicio en sus estados.
Sin embargo, esta medida no servirá para detener esta iniciativa porque muchas de las compras de estos almacenes se han realizado sin ser notificadas a las autoridades locales, por lo que no pueden llevar a cabo acciones legales para frenar la construcción de este tipo de centros.
Ciudadanos y funcionarios estadounidenses han impedido la venta de almacenes en diferentes estados
Por el momento, lo que se conoce es que se han producido compra de almacenes en los estados de Arizona, Texas, Georgia, Michigan, Maryland y Pensilvania. En todos ellos Donald Trump fue el candidato más votado durante las elecciones de 2024 salvo Maryland, donde ganó Kamala Harris con un 63%. A pesar de esto, los comisionados del condado de Baltimore aceptaron apoyar las labores del ICE en la zona, así como la adquisición de una nave por 102,4 millones de dólares.
Por otro lado, los estados en los que se se ha denegado la venta de almacenes al Servicio de Inmigración son Utah, Minnesota, Indiana, Missouri, Mississipi, Oklahoma y Virginia. De estos estados, los únicos en los que Kamala salió como vencedora son Virginia y Minnesota. En ambos se llegó a acordar la transacción, aunque se retiró por las protestas de los ciudadanos y las amenazas de boicot. De igual forma, los propietarios particulares decidieron retirarse de la transacción tras verse presionados por la oposición de las comunidades y ciudadanos locales.
El pasado martes, el ICE informó de la compra de un almacén en Chester, Nueva York, sin embargo fue rápidamente desmentida por Brian Maher, asambleísta del estado. Asimismo, se encuentra pendiente de acuerdo la venta de una nave situada en Orlando, Florida. Mientras que New Hampshire y New Jersey, ambos de mayoría demócrata, estarían en el punto de mira como posibles nuevas localizaciones para los centros de detención de inmigrantes.
