Mary de Dinamarca confirma que el negro absoluto es el uniforme más elegante del invierno: pamela XXL, broche floral y stilettos de lujo
Cuatro años después del inicio de la invasión de Ucrania, las casas reales europeas se sumaron a los actos conmemorativos en señal de apoyo y respeto. En Copenhague, la reina Mary de Dinamarca acompañó al rey Federico X en un servicio religioso cargado de simbolismo. Para la ocasión, apostó por un estilismo completamente negro, medido al milímetro y con firmas muy concretas que refuerzan su identidad estética.
Mary volvió a demostrar que su armario no deja nada al azar.
El abrigo negro y la silueta estructurada
La Reina construyó el conjunto a partir de un abrigo negro de corte estructurado, con botonadura frontal y hombros definidos, que estiliza la figura y proyecta autoridad institucional. Bajo la prenda, asomaba una pieza clave ya conocida en su vestidor: la blusa Harrow de The Fold London.
La Harrow Blouse, en tono rosa empolvado, introduce un contraste sutil frente al negro absoluto del abrigo. Con escote en pico y caída fluida, suaviza el conjunto y aporta luz al rostro sin romper la solemnidad del acto. No es una prenda nueva: Mary ya la había lucido anteriormente, consolidando su apuesta por la reutilización inteligente dentro del armario royal. Minimalismo, sí. Pero con estrategia.
Pamela XXL y broche floral: tradición con impacto
El elemento más llamativo del estilismo fue la pamela negra de ala ancha. De inspiración clásica, enmarca el rostro y aporta ese aire cinematográfico que tanto define el estilo de Mary. En ceremonias religiosas del norte de Europa, el sombrero es parte del protocolo, pero ella lo convierte además en declaración estética.
En la solapa del abrigo, un broche floral metálico rompía la monocromía. Pequeño, elegante y perfectamente colocado, suma textura y simbolismo sin restar sobriedad. Son esos detalles los que elevan el conjunto.
Clutch Quidam y stilettos Gianvito Rossi
En los complementos, la Reina volvió a confiar en piezas ya vistas en otras ocasiones. El bolso era un clutch negro de Quidam, de líneas limpias y estructura rígida. Discreto pero sofisticado, encaja a la perfección en actos oficiales donde la funcionalidad y la elegancia deben convivir.
En los pies, Mary apostó por los icónicos Gianvito 105 Pumps en piel negra de Gianvito Rossi. Un modelo de salón de tacón fino y puntera afilada que estiliza la silueta y se ha convertido en uno de los favoritos de la realeza europea. Clásicos, versátiles y absolutamente atemporales. La elección de estos stilettos confirma su preferencia por el lujo silencioso frente al exceso.
El negro absoluto como mensaje
Más allá de las firmas, el verdadero impacto del estilismo reside en la coherencia. El negro total transmite respeto, solemnidad y contención, valores fundamentales en un acto de estas características. La blusa rosa empolvado introduce humanidad y calidez sin alterar el mensaje institucional.
Mary de Dinamarca consolida así su liderazgo estilístico dentro de la realeza europea: apuesta por prendas de calidad, repite piezas icónicas de su armario y construye cada look desde la intención. Abrigo estructurado, blusa Harrow de The Fold London, clutch de Quidam y stilettos Gianvito 105 de Gianvito Rossi. Un conjunto que demuestra que la elegancia no necesita exceso para imponerse. Porque en la realeza, el verdadero glamour está en la precisión. Y Mary, una vez más, lo confirma.
