Eugenia Silva se refugia en Puebla del Maestre: la finca extremeña donde encuentra la felicidad
Puebla del Maestre, el refugio extremeño de Eugenia Silva
Puebla del Maestre, en la provincia de Badajoz, es el lugar elegido por Eugenia Silva para desconectar del foco mediático. Este pequeño municipio de la Campiña Sur cuenta con algo más de 600 habitantes y conserva el paisaje característico de la dehesa extremeña, dominado por encinas, olivares y explotaciones de cerdo ibérico.
Según los datos oficiales publicados por el Instituto Nacional de Estadística, se trata de una localidad de baja densidad demográfica, una característica común en amplias zonas rurales de Extremadura. Ese contexto de tranquilidad y arraigo es precisamente el que ha marcado la relación de la modelo con este enclave desde su infancia.
La finca pertenecía a su abuela paterna, conocida como Pepa, y forma parte de la historia familiar. En ella creció su padre y durante décadas fue un espacio vinculado a la cría de cerdos ibéricos. Lejos de desprenderse del terreno, la modelo decidió adquirirlo para evitar su fragmentación y mantenerlo dentro del patrimonio familiar.
Una dehesa con historia familiar
La propiedad se asienta en una dehesa tradicional extremeña, un ecosistema protegido y característico del suroeste peninsular. Este tipo de paisaje combina actividad ganadera, conservación ambiental y aprovechamiento agrícola. En el caso de la finca de Eugenia Silva, el pasado productivo sigue muy presente en la estructura original.
La casa principal conserva elementos arquitectónicos propios de los cortijos de la zona. Además, aún se mantiene la antigua nave donde se alojaban los cochinos ibéricos, un espacio que actualmente está siendo objeto de ampliación y reforma para adaptarlo a nuevas necesidades familiares.
Reforma y ampliación con respeto al pasado
El proyecto de ampliación no implica romper con la esencia original. La intervención busca integrar la memoria del lugar con un planteamiento contemporáneo. La antigua nave ganadera se está transformando en una extensión habitable, respetando la estructura y los materiales tradicionales.
La vivienda combina muebles heredados de su abuela con piezas incorporadas posteriormente. Este equilibrio entre objetos con valor emocional y nuevas adquisiciones define el carácter de la casa. Cada estancia mantiene un vínculo con la historia familiar, pero adaptada a una vida actual.
Vida de campo en Puebla del Maestre
Más allá del inmueble, el verdadero atractivo de Puebla del Maestre para Eugenia Silva es el estilo de vida. La dehesa ofrece un entorno natural donde el ritmo está marcado por las estaciones y la actividad rural. Los paseos entre encinas y la convivencia con sus mastines forman parte de su rutina cuando se instala en la finca.
La vida en el campo también tiene un componente pedagógico. La modelo ha defendido en distintas ocasiones la importancia de que sus hijos conozcan el origen de los productos y el valor de la tierra. El consumo de producto local y el contacto directo con el entorno forman parte de esa filosofía.
Un municipio marcado por la calma
Puebla del Maestre mantiene una estructura urbana tradicional, con calles tranquilas y edificaciones de baja altura. La economía local gira en torno a la agricultura, la ganadería y pequeñas actividades de servicios. Este contexto garantiza privacidad y discreción a quienes buscan alejarse del ruido de las grandes ciudades.
En la Campiña Sur de Badajoz, la dehesa no es solo paisaje, sino motor económico. La cría de cerdo ibérico y la producción asociada forman parte de la identidad comarcal. La finca familiar de Eugenia Silva se integra en esa tradición histórica, aunque hoy tenga un uso más residencial que productivo.
Extremadura como segundo hogar
Aunque su trayectoria profesional está ligada a grandes capitales internacionales de la moda, la vinculación de la modelo con Extremadura es profunda. Su familia tiene raíces en distintos puntos de la región y esa conexión ha sido constante a lo largo de los años.
La decisión de mantener y ampliar la finca en Puebla del Maestre refuerza esa relación. No se trata de una residencia puntual, sino de un espacio al que regresa de forma habitual y que define como el lugar donde encuentra equilibrio.
En un contexto personal de cambios, este enclave rural adquiere un significado aún mayor. La combinación de memoria familiar, entorno natural y proyecto de futuro convierte a Puebla del Maestre en el escenario donde Eugenia Silva ha decidido construir su refugio más íntimo en Extremadura.
