La Guardia Revolucionaria, el ejército paralelo que protege el régimen iraní
En enero, antes de que se produjera el actual ataque y cuando la tensión entre Estados Unidos e Irán se medía en advertencias, la Unión Europea decidió incluir a la Guardia Revolucionaria Islámica en su lista de organizaciones terroristas.
Con esa medida, tal y como destacó el diario ABC, Bruselas reforzaba la presión internacional sobre el núcleo más poderoso del régimen de los ayatolás. La decisión europea se produjo meses después de la operación lanzada por Israel en junio contra Irán, en la que murieron varios altos mandos de la organización, incluido su jefe, el general Hossein Salami.
Un poder paralelo nacido de la Revolución de 1979
La Guardia Revolucionaria fue creada el 5 de mayo de 1979 por orden del ayatolá Jomeini, poco después del triunfo de la Revolución Islámica. Su misión era blindar el nuevo sistema político frente a amenazas internas y externas y contrarrestar al Ejército regular, cuya vinculación previa con el Sha despertaba recelos.
La Constitución de ese mismo año la definió como "guardián de la Revolución y de sus logros", otorgándole un mandato que combinaba defensa, vigilancia interna y proyección ideológica.
Su peso se consolidó durante la guerra entre Irán e Irak (1980-1988), cuando se estableció como una fuerza paralela al Ejército convencional y desarrolló ramas propias de tierra, mar y aire.
En 1990 incorporó la Fuerza Quds, encargada de las operaciones especiales en el exterior y de financiar a grupos como Hamás, Hizbolá o los Hutíes en Yemen.
Con unos 125.000 efectivos y el control de la milicia Basij, la Guardia no solo desempeña funciones militares. También actúa como estructura de seguridad interna, órgano de inteligencia paralela y conglomerado económico con presencia en sectores estratégicos como el petróleo, el gas y las infraestructuras.
Su influencia se extiende a cargos públicos, medios de comunicación y el ámbito educativo, lo que explica por qué su designación como organización terrorista supuso en su momento un golpe político de gran alcance.
