Una de las primeras normas que me explicaron en mi carrera universitaria, Ingeniería Informática, es que un programa, con los mismos datos de entrada, debería producir siempre el mismo resultado de salida. Este argumento se ha aplicado recientemente en algunas películas ('Justicia artificial', 'Sin piedad') para justificar que la justicia sea aplicada por sistemas de inteligencia artificial que, ante los mismos indicios y/o pruebas, tomen siempre las mismas decisiones. En algo menos crítico, como es el fútbol, nos habíamos acostumbrado a que los arbitrajes dependieran en exceso del color de la camiseta del jugador que sufría la falta o provocaba el posible fuera de juego. Con la llegada del VAR, su análisis mediante multitud de cámaras y la posibilidad de...
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