¿México tiene estrategia para con el gobierno de Trump?
Con los ataques que el gobierno de Trump y el de Netanyahu están haciendo a Irán y la respuesta de este último a las bases militares de Estados Unidos de Norteamérica en los países de la región de Oriente Medio y al propio Israel, es más que claro que estamos ante un conflicto regional, pero que sin duda afecta a todo el mundo; las proclamas del gobierno de los ayatolas iraníes por venganza y sabiendo que varios grupos terroristas son sus aliados, el mundo no debería de estar tranquilo. Varios son los impactos que hoy mismo estaremos viendo, sin duda, ya en las bolsas de valores sobre el precio del petróleo, ya que el transporte de petróleo por la guerra disminuirá, los seguros de los barcos petroleros se incrementarán y no se sabe hasta qué punto escalará si Irán continúa bombardeando a los países vecinos y si estos se sumarán en términos militares a la ofensiva estadounidense e israelita. Todos ellos no lo olvidemos son productores de petróleo.
El tiempo que dure esta grave situación es importante para la economía en el mundo, por ejemplo, China importa de Irán el 25% del petróleo que consume y sabiendo el peso de la economía china a nivel global, esto puede repercutir de manera inmediata en los precios de los productos que usan insumos de los derivados del petróleo para alzar la inflación, pero también insistimos si el conflicto se alarga impactará, ni duda cabe, en las perspectivas de crecimiento económicos globales y no olvidemos que desde hace un año el mundo con la llegada de la segunda presidencia de Trump vive un tiempo de incertidumbre en la economía por la política arancelaria que mantiene el presidente norteamericano como instrumento de presión para los fines que se ha trazado de involucionar en el libre comercio dizque para que las empresas norteamericanas regresen a invertir a los Estados Unidos y porque en palabras de Trump, los países que mantienen relaciones comerciales con ellos les están “robando”, y aunque ahora con la resolución de la Suprema Corte de declarar inconstitucionales esos aranceles y la respuesta de Trump de mantenerlos de manera unilateral en el corto plazo que la ley le permite, es claro que los litigios para la devolución de los recursos de lo ya cobrado mantendrán otra etapa de esta inestabilidad comercial.
Ahora en el nuevo escenario de guerra en Oriente Medio, el presidente Trump, vuelve a las andadas de violentar el derecho internacional y el local al hacer el ataque sin la autorización del Congreso Norteamericano, pero lo que una vez más se evidencia es la crisis de la diplomacia y que los organismos internacionales creados después de la Segunda Guerra Mundial como la ONU y las resoluciones del Consejo de Seguridad, no tienen ya ningún valor. El mundo sigue con estos hechos mostrando que ha cambiado y por lo que se observa no a mejor.
Si la política arancelaria impuesta por Trump tuvo alguna repercusión menor en México que en otros países, ahora con la resolución de la Corte y el nuevo escenario global que se vive en Oriente Medio, sin duda también para nuestro país tendrá impactos, de entrada en los precios de la gasolina y si se quiere mantener el tope impuesto por el gobierno de 24 pesos el litro de gasolina magna, entonces será a cargo a las finanzas públicas que, como bien sabemos, están más que deterioradas. No, no hay un mejor escenario para nuestro país con este difícil entorno internacional, y el relato morenista no alcanza para tratar de tapar la realidad del estancamiento económico que en el pasado y actual gobierno se tiene.
Con demasiados “fierros en la lumbre” en su entorno partidista y la de sus aliados, la presidenta debería de atender más el ejercicio de su responsabilidad gubernamental que tratar de meter una reforma electoral que nadie reclama a no ser quien le dejó una “lista de pendientes” y al cual no le puede decir que no aún a costa de un mayor desgaste político del que le acompaña. El mundo está demasiado complicado y tratar de mantener una actitud aldeana no corresponde al nivel de nuestro país, no hay un verdadero secretario de relaciones exteriores que oriente a la presidenta sobre la complejidad internacional o que ayude en la relación con los Estados Unidos con un presidente como Trump. Por ningún lado se ve una estrategia clara y ordenada, seguramente “la cabeza fría” ya no lo está, porque hace semanas ni eso mencionan. Por su parte, las declaraciones de los dirigentes de Canadá, tanto hace unos días en Davos, como en la etapa actual de los ataques por parte de Estados Unidos a Irán, los muestran firmes en su postura y clara su estrategia de defensa de sus intereses, y mientras tanto, la retórica trumpista para que algunas provincias de Canadá se adhieran a los Estados Unidos de Norteamérica, no hace más que abonar la gran incertidumbre de si de verdad al llegar el mes de julio el Tratado de Libre Comercio entre los tres países de América del Norte subsistirá, pero: ¿México que está trabajando con ambos países en este tema en concreto?.
Sí, la grave situación que ahora prevalece en Oriente Medio, nos incumbe, no solo en lo que refiere al impacto sobre los precios y sobre la economía en general de los hidrocarburos, sino creo que sobre todo a observar el comportamiento de Trump en el ejercicio del poder para lograr sus objetivos cualquiera que estos sean, y vaya que México tiene varios que desde la primer campaña presidencial señaló y ahora los mantiene: migración, lucha contra las drogas y los cárteles, seguridad en la frontera, y comercio. Así es que más vale que leamos con atención una vez más el comportamiento del presidente Trump y por el bien del país la presidenta debería de comportarse ya a la altura de las responsabilidades constitucionales y atender lo esencial de la relación, y la narrativa barata de su relato hacerlo a un lado para atender con profesionalismo y gran responsabilidad la búsqueda de un entendimiento estable, duradero y beneficioso para nuestro país con el gobierno norteamericano.
