EE. UU. e Israel atacan edificio del organismo encargado de elegir al nuevo líder supremo de Irán
La muerte del ayatolá Alí Jamenei, líder supremo de Irán desde 1989 y recientemente fallecido tras los ataques de Estados Unidos e Israel, incrementó las tensiones con Washington y Tel Aviv. Ayer, en medio de la crisis de sucesión que atraviesa la República Islámica, las Fuerzas de Defensa israelíes destruyeron el edificio de la Asamblea de Expertos en Qom, órgano compuesto por 88 clérigos encargados de elegir al próximo líder del régimen teocrático.
El incidente ocurrió tras la continuación de las ofensivas de Teherán en la región, que golpearon diversos objetivos en los estados del Golfo, incluidos la Embajada de Estados Unidos en Arabia Saudita y las instalaciones energéticas en Qatar. También se vieron afectadas naciones con bases militares de EE. UU., como Kuwait, Baréin y Arabia Saudita.
Ali Lariyani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, reiteró el lunes que no tienen intención de negociar y desmintió los rumores sobre un posible ataque a Estados Unidos, luego de que Donald Trump declarara que cualquier acción "ya es muy tarde" y justificara una ofensiva como un movimiento "preventivo".
A su vez, el Comando Central estadounidense confirmó durante la madrugada accionar contra instalaciones del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, incluyendo centros de mando, sistemas de defensa aérea, sitios de lanzamiento de misiles y aeródromos militares. El Pentágono explicó que estas acciones buscan restablecer la seguridad en el Golfo de Omán y el estrecho de Ormuz, zonas clave para el comercio internacional, por donde circula alrededor de una quinta parte del petróleo mundial.
En respuesta, la guardia islámica iraní confirmó haber realizado un “ataque a gran escala” contra una base estadounidense en Sheikh Isa, Baréin. Según un comunicado citado por la agencia oficial Irna, fuerzas navales iraníes emplearon 20 drones y tres misiles en la ofensiva que habría destruido el principal puesto de mando de la base. No obstante, no se presentaron pruebas independientes que confirmaran estos daños.
En este contexto, el Mando Central de los Estados Unidos comunicó que la flota naval de Irán en el Golfo de Omán fue destruida. “Hace dos días, el régimen iraní tenía 11 barcos en la zona. Hoy no queda ninguno”, señaló. Desde Washington, aseguraron que la destrucción de la flota marca el fin de una fase de ataques y amenazas a la navegación internacional en la región, aunque no descartaron que puedan ocurrir más incidentes en el futuro.
"Atacaremos todos los centros económicos"
El general Ebrahim Jabari, de la Guardia Revolucionaria iraní, declaró este martes que si los bombardeos de Israel y Estados Unidos contra Irán continúan, "todos los centros económicos" de Oriente Medio serán blanco de represalias. "Le decimos al enemigo que si ataca nuestros principales centros, nosotros atacaremos todos los centros económicos de la región", declaró.
En este contexto, el funcionario también informó que el precio del barril de Brent (petróleo) superó este martes los 85 dólares por primera vez desde julio de 2024. “Pronto alcanzará los 200 dólares”, exhortó, lo que fue interpretado como una advertencia implícita.
Aunque Irán representa solo entre el 3 y el 4 por ciento de la producción mundial de petróleo, su proximidad al estrecho de Ormuz, el punto más crítico para el transporte de este recurso, ha llevado a los analistas petroleros a revisar al alza sus previsiones sobre los precios futuros.
La creciente violencia en la región también se reflejó en un impacto contra el Aeropuerto Internacional de Dubái, en Emiratos Árabes Unidos, cuando un proyectil, presuntamente iraní, alcanzó una de sus terminales. El impacto causó daños visibles y obligó a evacuar a pasajeros y empleados, dejando al menos cuatro personas heridas de gravedad leve. Considerado uno de los centros de conexión más importantes del mundo, este aeropuerto facilita rutas aéreas entre Occidente y Asia, lo que hace que su interrupción afecte tanto el tráfico civil como la logística global.
El conflicto también se extendió a Omán, donde un tanque de combustible fue alcanzado este martes en el puerto comercial de Duqm por un proyectil lanzado desde drones. Aunque no se ha reportado información sobre víctimas, las autoridades omaníes condenaron la ofensiva y afirmaron que están tomando medidas para abordar el incidente.
Finalmente, en Tel Aviv, que en teoría debería estar más protegida que el norte o el sur de Israel, se registró un impacto en la zona de HaKirya, donde se encuentran el Ministerio de Defensa y centros de inteligencia. Aunque los objetivos eran militares, los impactos afectaron edificios residenciales y oficinas adyacentes.
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Postura firme de Trump
Desde el Despacho Oval, Donald Trump alardeó de los extensos daños causados en Irán por el asalto conjunto de su país e Israel. “Prácticamente todo ha sido destruido”, afirmó el presidente a los periodistas mientras se reunía con Friedrich Merz, canciller alemán, en Washington.
El líder del Partido Republicano contradijo a Marco Rubio, secretario de Estado de EE. UU., quien aseguró que Israel desencadenó la guerra. “Creo que iban a atacar primero y yo no quería que eso ocurriera. Así que, en cierto modo, puede que haya forzado la mano a Israel”, dijo.
Horas antes de estas declaraciones, en una publicación en Truth Social, Trump aseguró que las autoridades iraníes habían expresado su intención de dialogar. Sin embargo, enfatizó que "es demasiado tarde" para entablar conversaciones, aunque Teherán busque un diálogo ahora. “¡Demasiado tarde!”, subrayó.
En este mismo contexto, Trump aseguró que la mayoría de los dirigentes iraníes que la Casa Blanca consideraba como posibles sucesores tras la guerra “están muertos”, debido a la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica. El presidente alertó que el peor escenario sería que llegue al poder alguien “tan malo” como el ayatolá Alí Jamenei, quien falleció durante la ofensiva.
España recientemente se negó a permitir que aviones estadounidenses usen bases españolas para transgredir suelo iraní, lo que llevó a Trump a amenazar con “cortar todo el comercio” con el país europeo. Además, se opuso a aumentar su gasto de defensa en el marco de la OTAN.
Desde el gobierno de Pedro Sánchez sostienen que se puede estar en contra de “un régimen odioso como el de Irán” y, al mismo tiempo, oponerse a una intervención militar injustificada, peligrosa y fuera de la legalidad internacional. Pese a ello, destacaron la excelente relación comercial histórica y mutuamente beneficiosa que ambos países mantienen.
