El hartazgo en la provincia de Alicante por las condiciones de trabajo en la enseñanza pública ha llevado a los docentes a elevar la presión contra la Conselleria de Educación. Los profesores se están constituyendo en asambleas en los centros educativos, de manera paralela a los sindicatos, con el objetivo de que la huelga educativa del próximo 31 de marzo sea lo más masiva posible.