La guerra en Irán conduce a la anulación de las carreras en Baréin y Arabia Saudí
La temporada de Fórmula 1 se ha estrenado con la incertidumbre geopolítica en un deporte que tiene un sinfín de intereses en el Golfo Pérsico. Hay cuatro carreras en el Mundial (Arabia, Bahréin, Qatar y Abu Dabi), múltiples patrocinadores y numerosas fuentes de financiación que repercuten en la economía de la F1. La guerra de Irán conduce a la suspensión este fin de semana de dos grandes premios previstos para el próximo abril: Baréin (día 12) y Arabia Saudí (19). El calendario de competición de la F1 quedaría reducido a 22 carreras , ya que la intención de los propietarios de este deporte (Liberty) era no sustituir las citas en Baréin y Arabia Saudí (Yeda) por otros grandes premios en Europa o América. Este fin de semana se celebra la carrera de China. Los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán y las posteriores réplicas del país árabe hacia objetivos de sus aliados en la zona ha amenazado directamente al Mundial de Fórmula 1, con especial incidencia en las dos carreras más cercanas, Baréin y Arabia. La clausura del espacio aéreo en las naciones del Golfo Pérsico ya complicó la logística de la F1 en el desplazamiento de sus integrantes hacia Australia. La mayoría de los empleados, pilotos y directivos hacían escala en Qatar, Abu Dabi o Dubai a través de las compañías aéreas que conectan en un solo trasbordo con Melbourne. Y para la primera carrera de la temporada fueron desviados hacia aeropuertos en Singapur, Hong Kong o Tanzania a través de vuelos chárter fletados por las escuderías y la organización de la F1. La suspensión de las carreras en Baréin y Arabia implicará que no se sustituyan por otros circuitos por la premura de tiempo para organizar una carrera en menos de un mes con toda la logística que conlleva un gran premio y también por la imposibilidad de vender entradas que hagan rentable el espectáculo. En Baréin se celebra un gran premio de Fórmula 1 desde hace 20 años, siempre en el circuito de Sakhir, en pleno desierto. El emirato inauguró en 2005 una relación con la F1 que extendió luego en otros tentáculos. La escudería McLaren es propiedad de Bahrain Mumtalakat Holding Company, el fondo soberano de inversión de Bahréin, que controla el 100% de la compañía tras comprar las participaciones restantes a finales de 2025. El equipo campeón del mundo en 2025 en las dos categorías, pilotos y constructores, pertenece a la familia real de Baréin, que compró una parte de la escudería ya en 2007. Arabia Saudí ingresó en la Fórmula 1 con una carrera en el Mundial en 2021. Ha celebrado cinco ediciones en el circuito urbano de la ciudad de Yeda, es probablemente la pista más peligrosa de la temporada y donde más altas velocidades alcanzan los monoplazas. El reino árabe paga una cifra que ronda o supera los 50 millones anuales por acoger cada carrera en Yeda. Es una de las cantidades más elevadas en el actual sistema de recaudación de la F1. Además participa en este deporte a través de la petrolera Aramco, la de mayor volumen y negocio del mundo. Aramco es el patrocinador número uno de Aston Martin y también uno de los más prolíficos sponsor de la Fórmula 1 en cifras que se han llegado a disparar hasta los 500 millones. Hace un par de años, la carrera en Yeda ya se disputó después de varios misiles hutíes provenientes de Omán cayeran en las inmediaciones del circuito de F1. La carrera no se suspendió. El fútbol también se ve afectado por la guerra en Irán. El devenir del conflicto bélico ha alejado la 'Finalísima' de Qatar entre la selección española y la argentina y la Federación busca una solución de emergencia a la carrera. Sin el patrocinio y el dinero de Qatar como organizador (la selección española iba a cobrar en torno a seis millones cuando su caché habitual es de dos), Argentina ha perdido interés por el partido por el mismo motivo económico. La federación argentina (AFA) solicitó públicamente que el choque se celebrase en el Monumental de Buenos Aires en vez de el Bernabéu como proponía la RFEF. Y a falta de 14 días, el duelo entre el campeón de Europa y el de América parece lejano. La RFEF busca la alternativa de jugar contra Serbia, selección que también estaba convocada para el llamado 'Festival del fútbol' en Qatar, y que como España se ha quedado colgada y sin partido amistoso en esta ventana de selecciones del 27 de marzo.