Ministra Steinert y su “misión ambiciosa” de recuperar el Estado de Derecho en todo Chile
En su primera definición estratégica tras asumir la cartera, la ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, delineó los objetivos prioritarios que el Presidente José Antonio Kast le ha encomendado para este periodo. En entrevista con El Mercurio, la secretaria de Estado fue enfática al señalar que su gestión tiene una meta clara y de alto impacto: recuperar el Estado de Derecho y marcar la presencia del Estado en cada rincón del país para que las personas puedan caminar seguras.
Operativos conjuntos y trazabilidad criminal
La ministra destacó el éxito de los recientes procedimientos masivos realizados entre el 12 y 14 de marzo, donde la PDI y Carabineros ejecutaron un análisis investigativo profundo. Esta estrategia de trazabilidad permitió localizar a diversos prófugos de la justicia que contaban con órdenes de detención pendientes en distintas regiones del país.
Steinert adelantó que la estrategia de seguridad no se detendrá en las zonas urbanas y busca una integración total de las fuerzas de orden:
“Mi idea es también que en el próximo tiempo se sume a este desafío la Policía Marítima. El trabajo coordinado es trascendental, no solamente desde el punto de vista operativo, sino también para el cruce de información”.
Presencia policial y resultados concretos
Pese a lo ambicioso de sus metas, la titular de Seguridad mantuvo una postura realista frente a la complejidad del fenómeno delictual en este 2026. Admitió que sería iluso pensar que el delito dejará de existir por completo, pero recalcó que el camino duro a recorrer tiene como fin volver a vivir con la tranquilidad que caracterizó a Chile en otros años.
Finalmente, Steinert recalcó que la presencia policial es la pieza clave para que la ciudadanía perciba el trabajo del Estado. Según la secretaria, sacar de circulación a personas con deudas pendientes ante la justicia ha traído como consecuencia directa un aumento en el decomiso de drogas, armas y vehículos robados, debilitando así el poder de las bandas criminales en los barrios.
