No es solo Aston Martin: el efecto "tres ruedas" del Williams de Carlos Sainz dispara las alertas
El arranque de los españoles en esta temporada de Fórmula-1 es cualquier cosa menos alentador. Aston Martin vivió otro fin de semana negro en Shangái. Fernando Alonso se retiró tras 35 vueltas en el Gran Premio de China, segunda parada del Mundial de Fórmula 1 en 2026 y segunda carrera en la que el doble vencedor de ese campeonato se vio obligado a dejar de rodar antes de tiempo.
Sin embargo la escudería verde no es la única que ha disparado todas las alertas en el paddock y la situación de Carlos Sainz no parece mucho mejor.
El FW48 presenta serios problemas desde el inicio de su diseño y su rendimiento en pista resulta preocupante. El equipo se presentó tarde a la pretemporada por graves retrasos en su desarrollo y tiene un sobrepeso (entre 20 y 30kg por encima del mínimo) excesivo que golpea a su desempeño en la pista.
El alarmante "efecto tres ruedas"
Sin embargo, en las primeras dos carreras se detectó otra dificultad llamativa: sufre el efecto de “tres ruedas”, que se produce cuando uno de los neumáticos suele quedar en el aire.
Tras llegar tarde a las pruebas, con un sobrepeso considerable y, como era de esperar, resultar tremendamente lento, el Williams FW48 preocupa y mucho.
Pero no es solo cuestión de ponerse a dieta y hay otros problemas que perjudican seriamente a Williams. "Algo raro está pasando en el coche", dijo Albon, después de un fin de semana en el que los múltiples cambios de configuración no ayudaron y los problemas de fiabilidad tras un cambio de caja de cambios hicieron que ni siquiera pudiera tomar la salida del Gran Premio de China.
"Nada parece arreglar el coche. El mayor problema ahora mismo es que el coche se levanta sobre tres ruedas, así que tenemos que solucionarlo", añadió.
Disminuye el agarre y altera la aerodinámica
El efecto de tres ruedas se produce cuando el coche levanta una rueda del suelo en una curva, normalmente la trasera interior. No siempre se despega completamente del suelo, pero puede dar esa sensación si la suspensión eleva la rueda de tal manera que se descarga considerablemente.
El efecto es que el coche circula con una superficie de contacto reducida entre las cuatro ruedas, lo que disminuye el agarre mecánico y, además, altera su aerodinámica. Esto significa que el coche puede perder agarre y volverse impredecible, según analiza el medio especializado The Race.
Identificar una causa específica depende de las circunstancias exactas, pero una rigidez excesiva al balanceo y una altura de conducción agresiva podrían ser factores durante una alta transferencia de carga.
“Hay muchos problemas de equilibrio en el coche. Tampoco estamos viendo suficiente carga aerodinámica, así que es una acumulación de factores. El peso es una cosa. También hay planes, en conjunto con la reducción de peso, para lograr un mayor equilibrio del coche y una mejor carga aerodinámica más rápida”, explicó Alex Albon.
Por desgracia para Carlos Sainz, no parece que la situación vaya a cambiar mucho en Japón aunque esperan encontrar soluciones de cara al GP de Miami.
