El amistoso entre España y Egipto que se jugó ayer dejó titulares más allá de los estrctamente deportivo. Las selecciones terminaron en parido en empate y, sin buscarlo, dieron paso a que sus aficiones generaran la noticia del día. Se contaba el minuto 10' del encuentro y en el RCDE Stadium de Cornellà de Llobregat (Barcelona) empezó a sonar un cántico que ha encendido las reacciones del mundo del fútbol. Gran parte de la grada empezó a cantar de forma nítida: «Musulmán el que no bote es, es». La propia organización del evento se desentendió de este cántico y lo criticó con un mensaje que apareció en pantalla durante el descanso, para que los espectadores lo leyeran desde casa. «La legislación para la prevención de la violencia en el deporte prohíbe y sanciona la participación activa en actos violentos, xenófobos, homófobos o racistas». Minutos más tarde repitieron su alerta por la megafonía del estadio, pidiendo al público que evitara cánticos irrespetuosos y se uniera a «la lucha del fútbol contra el racismo». El Gobierno de España y la Federación Egipcia de fútbol (EFA, por sus siglas en inglés) condenaron en las horas siguientes este incidente, así como gran parte de los medios deportivos internacionales. Los amantes del fútbol y otros interesados se han sumado al mensaje de las autoridades y han comentado sus opiniones a través de las redes sociales. Pedro Ruiz, el conocido artista y humorista, es uno de ellos. Su mensaje en 'X' es sencillo y directo, reflejando lo que muchos piensan sobre el estado del racismo y la expresión en nuestro país. «Lamento los cantos racistas del partido de ayer en Cornellá», escribe. Sus primeras palabras dejan claro su rechazo por este tipo de cánticos y se dirigen a quienes los instaron, confesando que ve en ellos un reflejo de otras facetas de la sociedad. Hace referencia a otros episodios de insultos públicos, como el vivido en el Congreso de los Diputados entre Isabel Díaz Ayuso y Pedro Sánchez. «Y los que cantan 'hijo de p...', y 'me gusta la fruta', y 'facha' al primero cuya opinión no gusta», añade. A todos los que acudan a los insultos para hacer daño les recuerda que «las primeras bombas de la guerra son las palabras». El artista aplaude que muchos puedan expresar su opinión, como él, de forma pública, pero advierte que algunos comentarios revelan unas ideas que no encajan en la dinámica actual del país.