Arbeloa tras perder en Mallorca: "Esta derrota no es de los jugadores, es mía"
Decía Arbeloa en la previa que le habían saltado más de setecientas alarmas sobre el peligro del partido ante el Mallorca. Después del choque, el propio entrenador del Real Madrid reconocía que no había sido capaz de transmitirle eso a sus jugadores. «Para mí es mucho más fácil ver la dificultad del partido, del rival y del contexto de dónde venimos. Pero más complicado es que sepan entender los jugadores que sin dar el doscientos por ciento no íbamos a ganar. Aquí te despistas un momento, pierdes una marca, no las sigues y te cuesta un gol. Y es lo que hay cuando tú no tienes acierto de cara a la portería y el rival, sí. Lo que más me duele de todo es no haber hecho una mejor segunda parte», reconocía el técnico blanco después de una derrota en la que Leo Román, el portero del Mallorca, fue elegido MVP.
Pensar en el Bayern
No se cortaba Arbeloa al señalar la pérdida de la marca (fue Camavinga) que le costó el primer gol al Real Madrid, pero sí que, otra vez, se puso encima toda la responsabilidad. «Esta derrota es mía y se lo he dicho a los jugadores. Lo que necesito de ellos es que piensen ya en el martes, que cuando salgan del vestuario este partido se ha terminado. Solo quiero que crean en ganar el del martes en la Champions, en una competición importantísima, con el público apoyando ante un grandísimo rival», explicaba sobre el siguiente objetivo, la ida de los cuartos de final de la Champions ante el Bayern, que sí supo remontar para ganar al Friburgo.
El regreso de Militao
El parón no le ha sentado bien al Madrid, que no mostró la intensidad y el ritmo que exhibió antes de la fecha FIFA, con tres victorias consecutivas en la Liga y cinco en total. «No hemos tenido la paciencia necesaria ni hemos hecho lo que hemos trabajado durante la semana. Nos han faltado muchas más cosas durante la segunda parte, ha sido mejor la primera, necesitábamos más energía y más claridad de ideas», confesaba un día en el que la única buena noticia para él fue el regreso de Militao después de cuatro meses lesionado. El brasileño se ha perdido 24 partidos por una lesión muscular y sustituyó a Huijsen en la segunda parte. Regresó con un gol que parecía el que podía llevar al Madrid al triunfo, pero como sucedió en Pamplona, otra desconexión dejó a los blancos sin nada. También tuvo minutos Bellingham después de su reaparición ante el Atlético, aunque no pudo influir mucho. «El objetivo es que vaya cogiendo ritmo. No podemos querer que tenga el mejor nivel después de tanto tiempo».
